Quince arquitectos duraznenses enviaron una carta a Felipe Algorta proponiendo un llamado nacional, con consulta ciudadana y preservación de los silos.
El futuro del Molino Caorsi abre una discusión que va más allá de una obra: participación ciudadana, patrimonio y calidad arquitectónica aparecen en el centro del debate sobre un espacio estratégico de Durazno.