El Parlamento elevó a 18 años la edad mínima para casarse y Rinaldi destacó la reforma como un paso clave en derechos humanos y protección de niñas y adolescentes.
La diputada frenteamplista valoró la inclusión del artículo 481 en el presupuesto, que elimina trabas y plazos para el divorcio unilateral. “El Estado no debe actuar como consejero, sino registrar”, dijo.