El Yoga volvió a los espacios naturales de Durazno con una nueva práctica del grupo “Quietud”, coordinada por el profesor Fernando Henig, encargado de las actividades de Plaza Nº 1 por la Secretaría Nacional del Deporte. La instancia se realizó a orillas del río Yí, en un entorno elegido para favorecer la conexión entre cuerpo, respiración y naturaleza.
Una práctica en contacto con el entorno
La actividad tuvo lugar cerca de los puentes Ing. Federico Capurro y del ferrocarril. Henig destacó el valor del espacio utilizado:
“Es una forma de conectarnos con la naturaleza, en un lugar increíble que nos regala Durazno”.
Recordó además que el grupo funciona desde hace cinco años en Plaza Nº 1 y continúa creciendo. Las clases se dictan los miércoles a las 14:45 horas, y los participantes llegan por diversos motivos: relajación, bienestar emocional, movilidad o simplemente para encontrar un rato de calma.
Sobre la dinámica del grupo, señaló:
“Ha tenido un aumento enorme de gente, cada uno con sus propios objetivos, pero todos buscando sentirse mejor”.
La propuesta integra el proyecto de Yoga impulsado por la Secretaría Nacional del Deporte, que busca promover actividades accesibles y saludables en distintos puntos de Durazno.
“Lo importante es que cada persona encuentre su ritmo y disfrute el proceso”, agregó Henig.
La jornada junto al río reforzó la idea de continuar llevando las prácticas de yoga a espacios naturales del departamento.

