Vive el Tres volvió a transformar el Liceo 3 con una jornada de puertas abiertas que reunió creatividad, integración y compromiso social. Con la temática “Cuentos clásicos”, estudiantes y docentes mostraron proyectos, acciones comunitarias y un fuerte trabajo colaborativo.
El Liceo Nº 3 de Durazno llevó adelante una nueva edición de “Vive el Tres”, un proyecto ya clásico de la institución que promueve integración, creatividad y compromiso social entre estudiantes, docentes y familias.
Cada clase diseñó propuestas desde sus unidades curriculares bajo una consigna común: “Cuentos clásicos”, lo que permitió desarrollar actividades artísticas, lúdicas y pedagógicas inspiradas en relatos tradicionales.
Desde Secundaria se destacó la evolución del proyecto, hoy concebido como un proceso anual organizado en torno a un tema central que guía el trabajo académico de los grupos.
Docentes y estudiantes: planificación y acompañamiento
En horas de coordinación, los docentes planificaron el diseño completo del proyecto, incluidas pautas de evaluación y estrategias para integrar las actividades a sus asignaturas.
Durante el proceso, acompañaron a los grupos como referentes, enriqueciendo el aprendizaje con propuestas específicas y seguimiento permanente.
Organización, comunidad y “Huella en la comunidad”
Previo a la muestra final, los estudiantes participaron de la actividad “Huella en la comunidad”, donde obtuvieron puntos colaborando con instituciones locales como escuelas, hogares de ancianos y organizaciones sociales.
Realizaron jornadas de lectura, actividades recreativas, acompañamiento a personas mayores y mejoras dentro del propio liceo: pintura de salones, reparación de bancos, puesta a punto de la cancha y donaciones a merenderos y refugios de animales.
Los puntos acumulados a lo largo del año se sumaron a los de la presentación final. Los premios —financiados por APAL y por docentes— incluyeron un viaje a la reserva de Tálice y cenas en restaurantes de Durazno.
Una edición de puertas abiertas
Con el objetivo de fortalecer el vínculo con las familias, esta edición se desarrolló a cielo abierto, sobre la calle y con modalidad de puertas abiertas, lo que incrementó la participación comunitaria.
“La propuesta permitió una mayor participación de la comunidad y puso en valor el trabajo realizado por estudiantes y docentes”, señalaron desde la institución.
Docentes y estudiantes vivieron el proceso con compromiso, destacando que Vive el Tres deja aprendizajes profundos: vínculos sólidos, trabajo colaborativo, responsabilidad y acciones de impacto real en jardines, residenciales, merenderos y refugios animales.
Una experiencia que transforma
Los docentes remarcaron que el proyecto nació para dejar atrás las muestras estáticas, apostando a experiencias donde los estudiantes fueran protagonistas, sin perder la apertura a la comunidad.
Aseguraron que Vive el Tres crece año tras año y que se convierte en un recuerdo significativo para quienes participan, estimulando la resolución colaborativa de situaciones y fortaleciendo la participación activa de adultos referentes.
“Vive el Tres reafirma el compromiso del Liceo con la formación integral, la convivencia, el trabajo colectivo y el sentido de pertenencia”, se concluyó.

