Un nuevo hecho de vandalismo en espacios públicos volvió a generar preocupación en Durazno, esta vez en la zona de Puerto de los Barriles, donde fue dañado el monumento al amor, una obra emblemática del lugar.
El ataque provocó la rotura de una de sus figuras, alterando una estructura que había sido concebida como punto de encuentro y atractivo turístico. Sin embargo, tras constatarse los daños, la Intendencia de Durazno ya comenzó las tareas de reparación en el sitio.




Una obra afectada pese a su resistencia
El monumento, construido en cemento, habría sido atacado con la intención de sustraer material, bajo la presunción de que se trataba de bronce. Esa confusión habría motivado el daño, aunque finalmente no había elementos de valor metálico en la estructura.
La obra había logrado mantenerse en pie incluso frente a condiciones adversas, como las recientes crecidas del río Yí, pero terminó siendo afectada por la acción humana.
Intervención inmediata para su recuperación
Durante la mañana posterior al hecho, personal de la Intendencia trabajó en el lugar iniciando la reconstrucción de la parte dañada, en un intento por recuperar rápidamente el monumento y evitar su mayor deterioro.
Las primeras tareas incluyeron la recomposición de la figura afectada, en un proceso que continuará hasta devolverle su forma original.
Un espacio con valor simbólico y turístico
El monumento fue inaugurado el 16 de diciembre de 2019 y es autoría del escultor duraznense Juan Despaux junto a la arquitecta Ana Laura Báez. En sus inicios, el entorno contaba además con un deck de madera y otros elementos que contribuían a su atractivo, varios de los cuales ya no se conservan.
Reiteración de daños en espacios públicos
El episodio no fue aislado. En las últimas horas también se registraron destrozos en una garita de ómnibus en la zona de Santa Bernardina, lo que vuelve a poner el foco en el impacto del vandalismo en la ciudad.
A nivel nacional, situaciones similares se han repetido recientemente, como el robo de un busto de José Pedro Varela en Pando o la sustracción de esculturas en Montevideo, incluyendo intervenciones sobre la figura de Albert Einstein.
En Durazno, también existen antecedentes, como el intento de hurto de los hipocampos de la fuente de plaza Artigas, que fueron finalmente preservados mediante su sustitución por réplicas.
Un problema que trasciende el hecho puntual
La reiteración de estos episodios vuelve a instalar el debate sobre la necesidad de reforzar medidas de prevención y promover el cuidado de los espacios públicos.
Se trata de lugares que forman parte del patrimonio colectivo y que cumplen un rol social, cultural y turístico, por lo que su preservación aparece como un desafío compartido por toda la comunidad.

