La Escuela Técnica de Durazno comenzó a implementar un nuevo protocolo institucional que regula el uso de celulares y dispositivos móviles dentro de las aulas, en una línea similar a otras medidas recientes adoptadas en el ámbito educativo local.
El objetivo central es fortalecer las condiciones de aprendizaje, mejorar la convivencia y resguardar el desarrollo del trabajo pedagógico.
Uso limitado y bajo criterio docente
Según lo informado por la institución, los celulares solo podrán ser utilizados cuando el docente lo autorice con fines estrictamente educativos.
Durante el desarrollo habitual de las clases, los estudiantes deberán mantener los dispositivos guardados en sus mochilas. En caso de incumplimiento o reiteración del uso no autorizado, se aplicará un sistema de resguardo dentro del aula.
Muebles diseñados por estudiantes
Uno de los aspectos más destacados de la iniciativa es que los propios alumnos participan en la solución. Estudiantes de FPB Muebles y del Bachillerato Técnico Profesional en Carpintería están fabricando los dispositivos donde se almacenarán los celulares.
Se trata de muebles de madera diseñados específicamente para cada salón, con compartimentos individuales y sistema de cierre con llave, que permanece bajo responsabilidad del docente durante la clase.
La propuesta no solo resuelve un aspecto operativo, sino que también integra el aprendizaje práctico de los estudiantes a una necesidad real de la institución.
Implementación progresiva
El protocolo comenzó a aplicarse de forma gradual hace aproximadamente dos semanas, en carácter de experiencia piloto. Esto permitió ajustar su funcionamiento según las dinámicas de cada grupo y espacio educativo.
Desde la dirección se enfatiza que la medida no busca prohibir el uso de la tecnología, sino promover un uso responsable, consciente y adecuado dentro del aula.
Un enfoque de equilibrio
La iniciativa apunta a encontrar un punto de equilibrio entre el aprovechamiento pedagógico de las herramientas digitales y la necesidad de preservar un ambiente de respeto, concentración y convivencia.
En ese sentido, también se busca prevenir situaciones problemáticas vinculadas al uso inadecuado del celular, como distracciones constantes o registros audiovisuales no autorizados.
Con este paso, la UTU de Durazno se suma a una tendencia que comienza a consolidarse en distintos centros educativos del país, donde el desafío ya no es incorporar la tecnología, sino aprender a gestionarla dentro del aula.

