A sala llena, con emociones a flor de piel entre estudiantes, familiares y amigos, el Teatro Español de Durazno fue escenario este martes de una nueva ceremonia de titulaciones de UTEC Centro Sur. Casi medio centenar de hombres y mujeres recibieron sus diplomas en diferentes etapas de carreras, en presencia de autoridades nacionales de la Universidad Tecnológica.
Historias que subieron al escenario
Con la conducción de Ayra y Fede, la ceremonia fue un repaso de trayectorias tan diversas como emotivas: padres que comparten la educación universitaria con sus hijos, jóvenes que hoy son docentes en la propia UTEC, estudiantes que comenzaron su carrera en Fray Bentos y la culminaron en Durazno, y otros que, radicados en Montevideo, eligieron descentralizar su formación académica por completo.
«De esfuerzo, especialmente por ser gente del interior», resumió una abuela presente en la sala al momento de recibir el diploma su nieto, en una frase que condensó el espíritu de la tarde.
Luego de las palabras de las autoridades, un living sobre el escenario reunió a los estudiantes Andrés Calisto, Juan Cawen, Mariquena Rodríguez y Sebastián Bentancur, todos duraznenses, quienes compartieron sus historias personales antes de la entrega formal de títulos.
«Nunca olviden cuidar el equilibrio»
La profesora Daniela González, directora de UTEC Centro Sur, marcó el tono humano de la ceremonia desde el comienzo. «El verdadero desarrollo profesional nunca debería separarse del bienestar humano. Ojalá que más allá de los conocimientos técnicos que hoy se llevan, nunca olviden cuidar el equilibrio entre la mente, el cuerpo y las emociones», expresó.
González también reconoció a quienes llamó «socios estratégicos en este viaje»: familias, parejas, amigos y el equipo interno de la universidad. «Han acompañado, sostuvieron, escucharon y estuvieron presentes en cada etapa. Muchas veces silenciosamente. Muchas veces siendo red, refugio y motor», agregó.
El peso de lo humano, según Sosa
El Magister Amadeo Sosa, director de Educación de UTEC, llegó especialmente desde Montevideo y enfatizó el valor del encuentro presencial. «Si hay algo que rescatamos en estas instancias es el contacto humano significativo que tiene. En cada título, en esa invisibilidad que tienen las cosas que contienen un título, está el trabajo, el amor, el afecto de las parejas, del padre, de la madre, la tía, la abuela, el abuelo», señaló.
Sosa también aportó un dato que habla del impacto real de la institución: «más de un 80% de nuestros egresados está trabajando en lo que estudió», y convocó a los nuevos profesionales a mantener el vínculo con la universidad.
«Estamos haciendo historia»
El Dr. Álvaro Pena, consejero del Consejo Directivo Central de UTEC, es visitante frecuente de Durazno y lleva años siguiendo el crecimiento de la sede. Recordó los tiempos en que alguien vislumbró un campus universitario en el viejo hospital derruido y trazó una línea directa hasta el martes.
«Estar hoy, 10 años después de esa imagen y esa recorrida por ese antiguo hospital, viendo a casi 50 egresadas y egresados de la Universidad Tecnológica en temas como el cuidado del agua, las tecnologías de la información, la producción sostenible, las energías renovables. Si estaremos haciendo historia», destacó desde la charla de apertura.
Pena también depositó una responsabilidad en los nuevos egresados: «Son esas primeras generaciones de egresados que van a liderar la transformación productiva, que van a liderar los cambios en nuestra sociedad que se vendrán en lo tecnológico».
Imégenes de la titulación












