El movimiento reflotó en Gaetán una idea del Ing. Alfredo Siqueira: llevar agua desde Rincón del Bonete a Paso Severino a través del río Yí y tuberías, con menor costo e impacto que la represa prevista en Florida.
Una propuesta que vuelve al debate
El pasado 23 de enero, el movimiento Un Solo Uruguay (USU) se reunió en la localidad de Gaetán, en el departamento de Lavalleja, y presentó públicamente una alternativa al proyecto oficial de la represa de Casupá, impulsado por el gobierno nacional.
La iniciativa plantea reflotar una idea desarrollada años atrás por el Ing. Alfredo Siqueira, que propone tomar agua del río Negro, derivarla hacia la cuenca del río Yí y, desde allí, conducirla mediante tuberías hasta el embalse de Paso Severino, punto neurálgico del abastecimiento de agua potable para el área metropolitana.
Según explicó Gonzalo Lema, productor e integrante del colectivo, el objetivo del encuentro fue brindar información a la población sobre los alcances del proyecto Casupá y los beneficios que, a juicio del movimiento, serían limitados frente a escenarios de nueva sequía.
“El 23 de enero para nosotros no ha pasado, sigue vigente, ha dejado y sigue dejando información a la gente… que es lo que pretendíamos con ese acto”, sostuvo Lema.
Cómo funcionaría el trasvase
La propuesta técnica consiste en trasladar agua desde la represa de Rincón del Bonete —también conocida como Gabriel Terra— hacia el sistema del río Santa Lucía, con el objetivo de reforzar hasta en un 20% el suministro del área metropolitana.
El recorrido comenzaría en el lago de Rincón del Bonete, ubicado entre Tacuarembó y Durazno. Desde allí, el agua sería conducida por 17 kilómetros de tuberías hasta la cuenca del río Yí, utilizando una estación de bombeo existente en San Gregorio de Polanco.
Posteriormente, el agua volvería a captarse antes de llegar a Durazno para ser trasladada, en paralelo a Ruta 5, por unos 40 kilómetros hasta el Santa Lucía Chico y el embalse de Paso Severino, donde se instalaría una nueva estación de bombeo.
Algunos describen el sistema como “una carretera de caños” desde el corazón hídrico del país. En términos conceptuales, implica extraer agua del mayor embalse del Uruguay.
Las cifras sobre la mesa
La represa de Rincón del Bonete, inaugurada en 1945, es la más grande del país. Su embalse tiene una capacidad de 8.800 hectómetros cúbicos y un espejo de agua de 120.000 hectáreas.
Desde el movimiento señalan que la idea sería utilizar solo el 1% del consumo de agua del embalse, es decir, aproximadamente 1 metro cúbico por segundo.
Según sostienen, ese volumen permitiría que Paso Severino esté siempre a tope, garantizando el abastecimiento al área metropolitana.
Ventajas comparativas frente a Casupá
Con ambos proyectos en discusión, Un Solo Uruguay plantea que el trasvase tendría menor costo, ejecución más rápida y menor impacto social y ambiental.
En el caso de Casupá, la construcción de una nueva represa implicaría anegar tierras en Florida y Lavalleja y el desplazamiento de unas 80 familias. En cambio, los promotores del trasvase sostienen que la instalación de tuberías por caminos vecinales no afectaría directamente a pobladores.
También argumentan que el río Negro, por su escala y características, ofrecería una fuente de agua más segura y limpia frente a la cuenca del Santa Lucía, que abarca 1,36 millones de hectáreas, mientras que la del río Negro alcanza los 4 millones.
Además, la infraestructura permitiría derivar agua en el trayecto para necesidades urbanas o productivas en localidades de Tacuarembó, Durazno o Florida, especialmente en períodos de sequía.
Una idea archivada que vuelve
El proyecto original de Siqueira y el productor arrocero Marcos Ríos, presentado al gobierno años atrás y luego archivado, es ahora retomado por la sociedad civil en un contexto donde el proyecto Casupá avanza.
No se trata de una iniciativa nueva, pero cobra renovada relevancia ante la discusión actual sobre el futuro del abastecimiento de agua en Uruguay.

