Las disciplinas orientales comenzaron a desarrollarse en el CIB Plaza 1 y en el Centro MAPEP con actividades abiertas a la comunidad. Las clases están a cargo de la instructora Alicia De Souza y están pensadas para personas de todas las edades.
Actividades abiertas en dos espacios comunitarios
Las disciplinas milenarias Tai Chi y Chi Kung comenzaron a desarrollarse este año en dos espacios comunitarios de Durazno: el Centro de Integración Barrial Plaza 1 y el Centro MAPEP.
Las clases se realizan los lunes a las 14:00 en el CIB Plaza 1 y los jueves a las 15:00 en el Centro MAPEP, con propuestas abiertas a personas de todas las edades y condiciones físicas.
La actividad es impulsada por la instructora Alicia De Souza, quien desde hace tiempo promueve estas prácticas en el departamento.
Movimiento, respiración y equilibrio
Tanto el Tai Chi como el Chi Kung combinan movimientos suaves y conscientes con técnicas de respiración, buscando armonizar cuerpo, mente y espíritu.
Según explican quienes promueven la actividad, la práctica continua ayuda a mejorar la calidad de vida, reducir el estrés y fortalecer el equilibrio emocional, además de estimular la energía vital del organismo.
“Encuentra tu paz interior y recupera tu energía vital. Son encuentros que nos invitan a conocernos desde nuestro interior y compartir experiencias enriquecedoras”, señalaron desde la organización de las clases.
Una tradición milenaria
El Tai Chi Chuan surgió en China alrededor del año 1200 y se basa en la filosofía taoísta del yin y el yang. Es considerado un arte marcial interno, ya que prioriza el uso de la energía vital —conocida como chi— por sobre la fuerza muscular.
Su práctica se desarrolla a través de movimientos lentos y coordinados con la respiración, lo que permite alcanzar un estado de armonía física y mental.
El Chi Kung o Qi Gong, en cambio, tiene orígenes aún más antiguos dentro de la medicina tradicional china y se orienta especialmente al trabajo con la energía vital para mejorar la salud y prevenir enfermedades.
Beneficios para la salud y el bienestar
Entre los beneficios asociados a estas prácticas se destacan:
- mejora de la flexibilidad, fuerza y coordinación
- reducción del estrés
- mayor concentración y claridad mental
- mejor equilibrio emocional
- aumento de la creatividad y la atención
Quienes practican estas disciplinas suelen definirlas como “meditación en movimiento”, ya que permiten centrar la atención en el presente mientras se realizan los ejercicios.
Invitación abierta a la comunidad
Las actividades están abiertas a toda la población. Solo se recomienda asistir con ropa cómoda y, en caso necesario, contar con la autorización del médico tratante.
La propuesta busca generar espacios de encuentro y bienestar en los barrios, invitando a los vecinos a acercarse al CIB Plaza 1 o al Centro MAPEP para conocer estas prácticas orientales.

