Tal como El Acontecer informó sobre la reciente contratación del Dr. Rafael Silva por parte de familiares de las personas fallecidas en el cuádruple siniestro fatal de ruta 56, la información se complementa con un nuevo dato: el abogado duraznense Juan Straneo también cumple funciones de defensa para familiares afectados por aquel siniestro del 30 de marzo, concretamente para los padres de María Jimena Russo Pacheco.
Blanca Pacheco y Héctor Russo, padres de Jimena y abuelos de dos de las víctimas, son quienes pugnan por hallar condiciones de justicia y determinar responsabilidades penales y civiles. Straneo trabaja para dicha familia así como en su momento se desempeñó profesionalmente para la familia Souza, también afectada en la tragedia ocurrida en Florida.
El investigado tenía disminución visual y renovó la libreta en Durazno
En sintonía con la defensa consultada, los familiares de las víctimas abonan la teoría de que existe una disminución visual en quien manejaba la camioneta, concretamente un problema visual en el conductor, pese a lo cual poseía libreta de conducir vigente expedida en su renovación en el departamento de Durazno. Como detalle, el investigado reside en una localidad del departamento de Florida.
«No hablamos de frenadas en este caso porque no las hubo antes del impacto, según las propias declaraciones del investigado, porque nunca lo vio», señaló el Dr. Juan Straneo en diálogo con El Acontecer.
El estado de la investigación
A casi dos meses de ocurrido el siniestro, el proceso avanza sobre la base de la teoría que maneja Fiscalía y, en paralelo, sobre la investigación que también solicita la defensa por su propia teoría de los hechos.
Fiscalía aguarda por estas horas el informe final de accidentología que ate todos los extremos vinculados al accidente, incluyendo mediciones, determinación de velocidades, formas y lugares de impacto.
Las búsquedas apuntan a determinar si los vehículos intervinientes en el siniestro estaban cumpliendo con la normativa obligatoria para las circunstancias, conjuntamente con los detalles del siniestro. Ello conlleva la generación de pruebas y evidencias, en paralelo a la evidencia de la fiscal del caso para tratar de demostrar teorías alternativas.
La complejidad del entramado judicial
La complejidad de estos casos, de acuerdo a lo que pudo saber El Acontecer, radica en que la fiscal tiene que atender las pruebas que requiere y al mismo tiempo trabajar en las que piden los abogados de la defensa.
En este marco, los abogados de las personas imputadas pueden solicitar todo tipo de pruebas que abonen la teoría alternativa. Ante ello, la fiscal elige qué tipo de pruebas diligenciar y cuáles no. Si bien por el principio de objetividad tiene la obligación de buscar la verdad —no la responsabilidad—, puede acompañar los pedidos de prueba de la defensa del investigado o rechazarlos si los entiende inconducentes, improcedentes o contrarios a Derecho.
Las pruebas solicitadas en la audiencia de Florida
En una audiencia cumplida en la ciudad de Florida se solicitaron pruebas audiovisuales de cámaras con una extensión retrospectiva de 30 días, como forma de determinar si el vehículo de la familia siniestrada se encontraba con todas las luces en funcionamiento.
En otro apartado, se solicitó la pericia de los teléfonos celulares de la familia siniestrada, instancia que técnicamente fue imposible: «Todos los dispositivos quedaron destruidos en el accidente, no hay forma de periciarlos según se indicó desde Policía Científica», explicó Straneo.
También se solicitó una pericia en paralelo al peritaje oficial, que el juez rechazó. «Por supuesto que el juez se la rechazó, porque es totalmente ilegal», concluyó el abogado de la familia Russo–Pacheco, a la espera de los resultados finales de la pericia oficial.

