La historia de Sebastián Bentancur es la de quien apostó a dos cosas a la vez y le salió bien. Oriundo de Durazno, tuvo la oportunidad de formarse en la capital de su propio departamento, en la carrera de Ingeniería en Energías Renovables de UTEC.
El inicio: una apuesta doble
Ingresó a la carrera en 2022, mientras ya completaba cursos referentes a la misma. En paralelo, se presentó a un llamado laboral de UTEC para trabajar como becario en la Dirección del ITR de Durazno.
«Voy a probar suerte, quizás es el momento de que tenga mi primera oportunidad. Y así fue. Y bueno, en principio cuando me dijeron que sí, fue bueno. ¿Y ahora cómo compagino? Trabajar y la carrera, porque no sabía qué hacer, porque tenía dos obligaciones. Y obviamente siempre teniendo la carrera presente, que era mi objetivo, que quería terminarla, dar lo mejor de mí. Así comenzó ese camino», relató.
Reconoció el rol fundamental de su entorno: «Obviamente mis padres me ayudaron muchísimo en cuanto a eso, toda mi familia me ayudó a poder lograrlo».
«Vi que se podía»
Hoy trabaja 8 horas al día y cursa la carrera. La frase con la que resume su experiencia es simple y directa: «Vi que se podía».

