A las 5:45 de la madrugada de ayer lunes, frente al memorial de los caídos de la base, la Brigada Aérea de Santa Bernardina conmemoró el Día de los Mártires de la Aviación Militar, en el 108.° aniversario del fallecimiento del Cap. (Av.) Juan Manuel Boiso Lanza, primer mártir de la aviación militar uruguaya. Luego, una delegación viajó a Montevideo para participar del acto central, que este año contó con la presencia del presidente Yamandú Orsi.
Un origen que se remonta a Francia
Boiso Lanza falleció al finalizar un entrenamiento en Francia, tras sufrir un accidente en la aeronave Newport que tripulaba. En 1938, el Ministerio de Defensa Nacional instituyó el 10 de agosto como el Día de los Mártires de la Aviación Militar en su memoria.
La ceremonia en Santa Bernardina

El acto en Durazno fue encabezado por el Cnel. (Av.) Shandelaio González, comandante de la unidad, con la participación de oficiales y personal subalterno reunidos frente al memorial que recuerda a los caídos de la base a lo largo de los años. El Cap. (Av.) Alexander Maciel dio lectura a la orden de la unidad.
En su mensaje, González señaló: «Cada 10 de agosto, nos detenemos en el andar diario para rendir sentido homenaje a quienes han dado lo más sagrado en pos del servicio. Es esta una fecha obligada, que nos renueva un compromiso de recuerdo que sostenemos cada día del año. Es esta una jornada de recogimiento y memoria activa; no para detenernos en el duelo, sino para renovar, con respeto y compromiso, el sentido de su ejemplo. Un día para nombrar, sin miedo a la nostalgia, a aquellos camaradas, padres, esposos, hijos, hermanos, que cumpliendo con la vocación de servir hicieron honor al juramento que nos es común a todos: defender la Patria».
Y agregó: «Ellos nunca están ausentes. Están en cada procedimiento repasado con cuidado, en el mate que se comparte antes del vuelo, en la voz que aconseja al más nuevo del escuadrón. Son aquellos quienes, sin decirlo, siguen marcando el rumbo de nuestra tarea diaria. Los recordamos hoy con la certeza de que habrían vuelto a subir a la cabina sin vacilaciones. Conscientes que, si las cosas hubieran sido distintas, ellos estarían formados aquí, junto a nosotros, con el mismo gesto adusto y con el corazón apretado. A los soldados se los honra con hechos; el llanto pertenece a quienes los amaron de cerca; a esta fuerza que los formó y los recuerda cada día, le corresponde mantener vivo su ejemplo y hacer de su sacrificio el faro de nuestra conducta. Ellos volaron al silencio defendiendo la única causa que no admite grieta ni discusión: la Patria. Escuadrilla del silencio, a ustedes, el vuelo eterno».
Finalizado el discurso, se colocó una ofrenda floral junto al memorial, con el toque de silencio como cierre de la ceremonia en la madrugada de Santa Bernardina.
Acto central en Montevideo con la presencia del presidente Orsi

Culminada la ceremonia en Durazno, una delegación de la Brigada Aérea 2 encabezada por el Cnel. (Av.) Shandelaio González y el Tte. Cnel. (Av.) Pablo Souza viajó a Montevideo, donde tuvo lugar el acto central en el panteón de la Fuerza Aérea Uruguaya, en el cementerio del norte.
El acto contó con la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi; la ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo; el subsecretario de Defensa Nacional, Joel Rodríguez; el comandante en jefe de la Fuerza Aérea Uruguaya, Gral. del Aire Fernando Colina; y el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Gral. del Aire Rodolfo Pereyra, junto a autoridades nacionales y departamentales, militares en actividad y retiro, agregados militares y de defensa extranjeros, personal de la Fuerza Aérea, familiares y medios de comunicación.
En representación del Comando General de la Fuerza Aérea hizo uso de la palabra el Cnel. (Av.) Leo De Souza, quien destacó el valor de mantener viva la memoria de quienes entregaron su vida al servicio de la Patria y el legado dejado a las nuevas generaciones.
El comandante en jefe, acompañado por la SOM María Maldonado, invitó al presidente Orsi a colocar una ofrenda floral en homenaje a los caídos. Durante esa instancia, la Banda de Músicos de la Fuerza Aérea Uruguaya «Cnel. (R) Walter Miños» ejecutó el Toque de Silencio.
Como parte de los honores, dos aeronaves Aermacchi SF-260, pertenecientes al escuadrón de vuelo básico de la Escuela Militar de Aeronáutica, realizaron un pasaje sobre el lugar, evocando a quienes a lo largo de los años volaron a la eternidad.

