El teniente coronel Carlos Gonzalo Lima asumió como jefe del Regimiento “Tte. Gral. Pablo Galarza”, relevando a Hebert Centena, quien ascenderá a coronel y continuará su carrera en Montevideo.
Ceremonia oficial en la plaza de armas
Días pasados se llevó a cabo en la plaza de armas del Regimiento “Tte. Gral. Pablo Galarza” de Caballería Blindado 2 el acto formal de relevo del jefe de la unidad, una instancia de alto valor institucional para el Ejército Nacional y para la ciudad de Durazno.
La ceremonia contó con la presencia del comandante de la División de Ejército 2, Pablo González, así como del intendente Felipe Algorta, el jefe de Policía Gabriel Lima, y autoridades militares de distintas brigadas del país.
Asunción del nuevo jefe de unidad
Luego del saludo a los efectivos formados y de la revista correspondiente, se dio lectura a la orden del mando superior. En ese marco, el teniente coronel Carlos Gonzalo Lima fue impuesto oficialmente en el cargo de jefe del Regimiento, relevando al teniente coronel Hebert Centena.
Centena, quien culmina su período al frente de la unidad, ascenderá al grado de coronel y pasará a desempeñarse como jefe de Estado Mayor en la División de Ejército 1, continuando su carrera en una nueva etapa de responsabilidades.
Trayectoria del nuevo comandante
El teniente coronel Carlos Gonzalo Lima es oriundo de Bella Unión, departamento de Artigas, donde nació el 23 de mayo. Egresó en 2007 de la Escuela Militar como alférez del arma de Caballería, ascendiendo a todas las jerarquías por concurso.
Su primer destino fue, precisamente, el Regimiento Galarza en Durazno, lo que convierte esta designación en un regreso con fuerte carga simbólica. Posteriormente prestó servicios en el Instituto Militar de Armas y Especialidades, el Regimiento Guayabos de Caballería N.º 10 y nuevamente en Durazno, donde se desempeñó como segundo jefe en el grado de mayor.
Formación y especialización
A lo largo de su carrera, Lima realizó el curso de Estado Mayor en el Instituto Militar de Estudios Superiores y una amplia variedad de capacitaciones técnicas y operativas.
Entre ellas se destacan los cursos de profesor de equitación, operación de resistencia, operación y mantenimiento de blindados TBP M-113, comandante de sección y de escuadrón mecanizado de reconocimiento, tiradores blindados y tanques, así como diseño operacional.
El nuevo jefe es diplomado en Estado Mayor y licenciado en Ciencias Militares.
En el plano personal, está casado con Ivanna Albornoz y es padre de dos hijos, Victoria y Gonzalo.
Un regimiento con alta operatividad
Si bien la ceremonia no incluyó discursos formales —como es habitual en este tipo de actos—, durante el brindis de honor posterior se vivió un clima distendido y de reconocimiento mutuo.
El jefe entrante agradeció la confianza depositada y destacó el estado en el que recibe la unidad, subrayando que el cien por ciento de los blindados TBP M-113 y el noventa por ciento de los tanques M-41 se encuentran operativos, un dato que refleja el nivel de mantenimiento y preparación del regimiento.
Despedida a caballo, como marca la tradición
El jefe saliente, Hebert Centena, expresó su agradecimiento al mando superior, al personal bajo su comando y a las instituciones de Durazno, con las que el regimiento mantiene un vínculo permanente.
Como marca la tradición del arma de Caballería, Centena recibió el gallardete que lo acompañó durante su comando y fue despedido de manera simbólica: montado a caballo, acompañado por los oficiales de la unidad, recorrió calle Joaquín Suárez hasta la ruta 5, cerrando así una etapa al frente del histórico Regimiento Galarza.
El relevo reafirma la continuidad institucional del Ejército Nacional en Durazno y el fuerte arraigo del regimiento en la vida social y cívica del departamento.

