Las instituciones pueden llevar sus pabellones deteriorados a la unidad militar, donde serán incinerados durante la ceremonia del 23 de setiembre.
Como sucede cada 23 de setiembre, se cumplirá la ceremonia de incineración de los pabellones patrios y banderas en desuso, coincidiendo con la fecha en que se recuerda el fallecimiento del general José Gervasio Artigas.
En Durazno, el acto tendrá lugar en la plaza de armas del Regimiento “Tte. Gral. Pablo Galarza” de Caballería Blindado N.º 2, el próximo martes 23, a partir de las 11:00.
La fecha coincide con el 176.º aniversario del fallecimiento de Artigas en Paraguay. La hora elegida para la ceremonia corresponde al momento en que se produjo su fallecimiento.
Habitualmente, el acto comienza con la entonación de las estrofas del Himno Nacional. Luego se da lectura a la orden de la unidad y se pronuncian palabras alusivas, para posteriormente realizar la incineración de los pabellones patrios en desuso. La actividad culmina con un desfile militar en honor a las autoridades presentes.
Durante la ceremonia se incineran los pabellones patrios y las banderas de Artigas y de Treinta y Tres Orientales que se encuentran dañados o desgastados.
Sus cenizas tienen también un destino establecido: son depositadas en un recipiente ubicado al pie del busto de Artigas y junto a un árbol ibirapitá.
📌 PARA INSTITUCIONES
Las instituciones que tengan pabellones patrios deteriorados o en desuso pueden entregarlos en la sede del Regimiento Galarza.
Dirección: 4 de Octubre de 1828 N.º 1038
Recepción: lunes a viernes, de 07:30 a 12:30.Los pabellones recibidos serán incluidos en la ceremonia de incineración del martes 23 de setiembre.
Una despedida con sentido ceremonial
“Se dará cumplimiento a la directiva que indica que en todos los departamentos se realiza esta pequeña ceremonia de incineración de los pabellones patrios en desuso de todas las instituciones de nuestro departamento”, explicó una fuente consultada.
La misma fuente señaló que para el Ejército se trata de una ceremonia vinculada directamente con la tradición artiguista.
“Por definición somos un ejército artiguista, nuestro país se identifica en torno a la figura de Artigas, por eso es ineludible recordar la fecha de su deceso y hacerlo como establece el protocolo, despidiendo a los pabellones hasta su destino final”, expresó.
El destino de las cenizas
Una vez culminada la ceremonia, las cenizas son depositadas en un espacio establecido al pie de un ibirapitá, también conocido como el árbol de Artigas. Allí se encuentra además un busto que recuerda al prócer.
“En cada unidad militar existe un ibirapitá como forma de recordar las tradiciones artiguistas y en el caso nuestro, al lado de la torre tenemos al ibirapitá y un busto de Artigas descansando a la sombra del árbol, donde se dispone finalmente de las cenizas”, explicó la fuente.
El Pabellón Nacional y Artigas
La figura del general José Artigas y el Pabellón Nacional están vinculados en distintas fechas de la tradición cívica uruguaya.
El 19 de junio, día del natalicio del prócer, los alumnos de primer año de Primaria prometen fidelidad a la bandera, mientras que los estudiantes de primer año de Secundaria prestan juramento de fidelidad al Pabellón Nacional.
El 23 de setiembre, en tanto, se recuerda el fallecimiento de Artigas durante su exilio en Paraguay.
Los pabellones patrios que, por desgaste, se encuentran dañados no deben ser simplemente desechados. Su destino final se cumple mediante la incineración, de acuerdo con el protocolo establecido.
Por ese motivo, las instituciones que tengan pabellones deteriorados o en desuso pueden llevarlos al Regimiento Galarza para que sean incluidos en la ceremonia.

