Un grupo de vecinos e integrantes de la comunidad de Paso de los Toros, acompañados por legisladores departamentales, impulsa un ambicioso proyecto de desarrollo turístico que prevé la recuperación de la antigua vía férrea que conecta la ciudad con el paraje de Rincón del Bonete, a orillas del río Negro.
El trazado histórico, de unos 10 kilómetros de extensión, posee un alto valor patrimonial y sentimental para la región, dado que por ese ramal transitaban los convoyes que trasladaban los materiales y a los obreros encargados de la construcción de la represa hidroeléctrica. Actualmente, la infraestructura vial es inexistente y requiere una reconstrucción total.
Una traza natural e histórica por recuperar
La iniciativa tomó fuerza a partir de los relevamientos de campo realizados por los propios impulsores en el terreno expropiado por el Estado. Esteban Calone, vecino isabelino e integrante de la Comisión de Seguimiento de UPM II, detalló las características del trayecto que bordea arroyos y cañadas.
«Hicimos el trayecto a pie por lo que queda del sitio donde iba el tren, donde hoy no queda ni un durmiente ni vía. Sin embargo, nos encontramos con que están todas las pasadas por esas zonas de agua, inclusive un puente de hormigón espectacular que está todo armado. Sobre la zona de ‘El Boquete’ —donde se dinamitó en las inundaciones del 59— hay un terraplén donde el agua pasa por abajo. Al ver el potencial, comenzamos a imaginar las posibilidades de recuperar esto desde el punto de vista turístico, lo que sería un verdadero espectáculo», relató Calone.
Viabilidad técnica y costos comparativos
El proyecto no solo se basa en el rescate patrimonial, sino que cuenta con argumentos técnicos respecto a su viabilidad económica. El edil por el Partido Nacional en la Junta Departamental de Tacuarembó, Edgardo Gutiérrez, quien acompaña activamente la propuesta, puntualizó las ventajas logísticas que posee el Estado sobre el trazado.
Al ser tierras ya expropiadas, el proyecto cuenta con el libre acceso a la faja de tierra y a las estructuras de los puentes existentes. Asimismo, el curul señaló que se podría reutilizar el material ferroviario de la antigua vía vieja de la línea Montevideo-Centenario, el cual se encuentra actualmente acopiado y distribuido en diferentes puntos como Paso de los Toros, Carlos Reyles (Molles) y la ciudad de Durazno.
Respecto a la inversión económica, consultas realizadas a ingenieros de la Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE) estimaron que el costo para rehabilitar la vía para el tránsito de maquinaria liviana rondaría los 20.000 dólares por kilómetro.
Para los impulsores, la cifra resulta sumamente accesible si se la compara con las grandes obras de infraestructura vial del país. «Si hablamos de números, la vía del Ferrocarril Central nos costó unos 12 millones de dólares por kilómetro. Aquí estamos hablando de una inversión de escala local con un impacto turístico inmediato», contrastaron.
Gestiones en el ámbito municipal y departamental
Los promotores de la idea han comenzado a transitar los canales institucionales para obtener el respaldo político necesario. Durante el pasado año 2025, Calone elevó formalmente el proyecto ante el Municipio de Paso de los Toros, donde fue recibido por el alcalde y derivado al área técnica correspondiente, encontrándose actualmente a la espera de nuevas reuniones de evaluación.
Por su parte, en el plano departamental, el edil Gutiérrez ingresó la iniciativa a la Junta Departamental de Tacuarembó, donde ya obtuvo un primer respaldo de relevancia.
«Estamos esperando que vuelva el expediente de la Intendencia; de la Comisión Legislativa de la Junta ya salió aprobado por unanimidad. Es un proyecto ambicioso que interesó a todas las bancadas. Creo firmemente que será declarado de Interés Departamental, y a partir de allí comenzaremos a tocar las puertas ministeriales que correspondan», adelantó el curul.
Gutiérrez concluyó enfatizando el arraigo cultural de la propuesta para los habitantes de la zona: «Es interesante desde la perspectiva turística, pero también para la propia identidad de la gente de Paso de los Toros, donde todos tenemos raíces ferroviarias. Los poderes políticos deberían ponerse firmes para apoyar y empujar esta concreción».

