Vecinos de La Paloma vuelven a denunciar cortes prolongados y baja presión del servicio de agua en el inicio de 2026.
El inicio de 2026 volvió a poner en evidencia una problemática histórica en la localidad de La Paloma: las dificultades en el suministro de agua potable. En un contexto de escasez de lluvias que afecta ríos, arroyos y embalses en distintos puntos del país, el interior no queda al margen y Durazno vuelve a enfrentar situaciones que se repiten año tras año.
Mientras en la zona metropolitana los reclamos se centran en el color y el sabor del agua, en La Paloma el problema es más profundo y persistente. Vecinos señalan que la falta de presión y los cortes prolongados del servicio se reiteran cada verano, pese a los esfuerzos del personal de OSE por atender las emergencias.
Un vecino de la localidad expresó a El Acontecer su malestar por una situación que, asegura, se arrastra desde hace casi dos décadas. “El agua se extrae siempre del mismo pozo. OSE no se actualiza, los caños son viejos y se rompen seguido. Cuando los arreglan, quedan poco enterrados y cualquier máquina los vuelve a dañar. Todos los veranos pasa lo mismo porque con el calor aumenta el consumo y la bomba no da abasto”, señaló Fabián, con resignación.
El enojo de los vecinos se acentúa porque, además de ser un problema recurrente, en pleno enero debieron atravesar hasta 48 horas sin agua en algunos sectores, afectando a más del 80 % de la población local. “Ahora se nota más por el calor y porque necesitamos más agua, pero esto viene de toda la vida. Yo vivo en una zona alta y estuve todo un fin de semana sin agua, hasta que llegó un camión y cargó los tanques”, relató Héctor.
A la falta de suministro se suma la preocupación por la calidad del agua. “Acá tomamos salitre, es agua salada. Los calefones hay que tenerlos entre 30 y 40 grados porque si no se tapan. En las calderas y jarras queda todo el sarro. Somos una población de unas 1.500 personas y sentimos que estamos abandonados”, afirmó el vecino.
Ante esta situación, los vecinos esperan una solución definitiva por parte de OSE, que permita dejar atrás los parches de cada verano. Mientras tanto, la Intendencia de Durazno, a través de la Junta Local, brinda apoyo a la población, aun cuando el suministro de agua no es de su competencia directa.
Actualmente, se traslada agua potable en camiones desde San Gregorio de Polanco, mediante un tanque de 10.000 litros que abastece tanto a La Paloma como a parajes cercanos. Este apoyo complementa el camión enviado por OSE, con una capacidad de 30.000 litros, y la colaboración de empresas como UPM y Montes del Plata, que también aportan tanques con agua.
Mientras las soluciones estructurales no llegan, los vecinos vuelven la mirada al cielo, esperando que las lluvias den un respiro y alivien una situación que, para muchos, se ha vuelto una vieja y frustrante costumbre.

