La piscina de San Jorge inició su primera temporada oficial con una respuesta positiva de la comunidad. Niños, jóvenes y adultos comenzaron a disfrutar de un espacio largamente esperado, pensado para la recreación, el aprendizaje y la convivencia durante los meses de verano.
Luego de varios meses de espera desde su inauguración formal en abril, la piscina de San Jorge comenzó a funcionar de manera cotidiana y ya transita su primera temporada oficial. El inicio se dio el pasado lunes, cuando los primeros inscriptos pudieron finalmente disfrutar del espacio, marcando un momento muy esperado por la comunidad.
La piscina funciona durante estos días de diciembre los lunes, martes y viernes, en el horario de 17:00 a 22:00, bajo la supervisión de los profesores Valeria Rodríguez y Franco Torres. Según explicó Besandro Ferreira, secretario de la Junta Local, la idea es que el servicio se amplíe de lunes a viernes en ese mismo horario, evaluándose eventualmente la incorporación de turnos matutinos.
En los primeros días de funcionamiento ya se registran alrededor de 30 usuarios. En el caso de niños y adolescentes, la inscripción se realiza en las oficinas de la junta local, con la presencia de un adulto referente y la documentación correspondiente. Para mayores de 18 años, se solicita documento de identidad y certificado médico que acredite aptitud para la práctica deportiva.
De la espera al disfrute
Desde el corte de cinta realizado el 25 de abril, cuando se inauguró la obra, debieron transcurrir ocho meses para que la piscina pudiera abrir efectivamente al público. Durante ese tiempo, la expectativa creció, especialmente entre los más chicos, que aguardaban la llegada de los primeros días de calor para poder usarla.
El proyecto estuvo a cargo de la arquitecta Cecilia Fajián, integrante del equipo del Departamento de Obras y oriunda de San Jorge. En la inauguración destacó el valor integral de la obra, tanto desde el punto de vista recreativo como de la salud y la convivencia comunitaria, subrayando además la importancia del cuidado y el mantenimiento para que el espacio perdure en el tiempo.
La piscina cuenta con una estructura de 12 metros por seis, construida íntegramente en hormigón armado, con espacios anexos destinados al bombeo, depósitos y áreas pavimentadas que permiten complementar las actividades.
En aquella instancia también tomó la palabra el entonces intendente Carmelo Vidalín, quien resaltó el valor social de la obra y la tradición solidaria de la localidad, expresando el deseo de que la piscina se convierta en un punto de encuentro y disfrute para todos los vecinos.
Un sueño hecho realidad
Lo que durante años fue un anhelo para San Jorge hoy es una realidad en pleno funcionamiento. La piscina comunitaria se consolida como un espacio de recreación, aprendizaje y encuentro, que ya comenzó a ser disfrutado por vecinos de la localidad y zonas aledañas, marcando un nuevo capítulo en la vida social del lugar.

