Las obras de rehabilitación de la central hidroeléctrica de Baygorria permanecen paralizadas debido a un conflicto entre los trabajadores y el consorcio Saceem-Andritz. Los operarios reclaman el cumplimiento de un acuerdo interno que contemplaba una compensación económica vinculada al avance de la obra y sostienen que, mientras no exista una solución, no pueden garantizar el cronograma previsto para su finalización.
Reclaman el cumplimiento de un acuerdo interno
Según los trabajadores, el conflicto se originó por lo que consideran un incumplimiento del convenio interno alcanzado durante la ejecución del proyecto.
Las negociaciones con la empresa se mantienen desde hace unos diez días, aunque hasta el momento no han permitido acercar posiciones.
Mientras el consorcio procura cerrar un acuerdo que contemple únicamente las tareas correspondientes a la segunda y tercera turbina, los operarios entienden que la compensación debe incluir también el trabajo desarrollado en la primera turbina, tal como interpretan que fue establecido en el compromiso asumido anteriormente.
La fecha prevista para culminar la obra
El objetivo de la empresa continúa siendo entregar los trabajos el 20 de octubre.
Sin embargo, los trabajadores sostienen que no pueden garantizar ese plazo debido a factores que consideran ajenos a su responsabilidad, entre ellos los retrasos ocasionados por la llegada de insumos provenientes del exterior.
A ello se suma la carga horaria prevista para completar la obra y el impacto económico que tendría sobre los 82 trabajadores no alcanzar los plazos establecidos.
El origen del conflicto
El sindicalista Juan Pablo Milans recordó que en junio de 2025 se firmó un acuerdo interno luego de fracasar las negociaciones para reconocer un viático a los trabajadores contratados a pie de obra.
«Nosotros entendíamos que era algo que correspondía; la empresa, por diferentes condiciones, consideraba lo contrario. Lamentablemente no se pudo llegar a un acuerdo con la empresa ni con la mediación del Ministerio de Trabajo», señaló.
Como resultado de aquellas negociaciones, se acordó una partida extraordinaria diaria, que comenzó a abonarse el 4 de junio de 2025.
Milans explicó que, además de ese beneficio, el convenio interno contemplaba negociar una compensación económica adicional para quienes participaran en las distintas etapas de la obra, tomando en cuenta:
- La producción alcanzada.
- El presentismo.
- El cumplimiento de hitos de seguridad.
Los atrasos en la primera turbina
El dirigente sindical indicó que durante la ejecución de los trabajos surgieron dificultades de ingeniería derivadas de la demora en la llegada de insumos importados, situación que retrasó el avance de la primera turbina.
Según relató, en ese momento la empresa sostuvo que esa situación no tendría consecuencias para los trabajadores y dejó abierta la posibilidad de negociar la compensación económica durante las etapas correspondientes a la segunda y tercera turbina.
Sin embargo, con el avance de la obra, esa alternativa fue rechazada por la asamblea de trabajadores.
Asamblea permanente hasta alcanzar un acuerdo
Milans recordó que el 25 de junio los trabajadores resolvieron declarar la obra en asamblea permanente, medida que se mantiene hasta que se alcance un acuerdo que, a su entender, dé cumplimiento al compromiso asumido en 2025.
El sindicalista afirmó que la empresa fundamenta su postura en las dificultades técnicas surgidas durante la ejecución del proyecto.
«Son de recibo, válidos, ciertos, pero escapan a la voluntad de los trabajadores. No es que nosotros no comprendamos las dificultades vividas; lo que pretendemos es generar una partida, que no tiene por qué ser igual a la de la segunda y tercera turbina. Creemos merecerla en virtud del acuerdo alcanzado el 4 de junio de 2025», expresó.

