En la noche del 24 de diciembre, para muchos asociada a la celebración de la Navidad y para otros a una reunión familiar, persiste todavía una costumbre que, afortunadamente, viene en franco descenso: el uso de fuegos artificiales sonoros.
En Durazno, esta práctica no solo genera rechazo social creciente, sino que además está expresamente prohibida por normativa departamental vigente desde hace varios años.
Qué dice la normativa
Rige el Decreto Departamental Nº 2534, aprobado el 18 de diciembre de 2020, que prohíbe la exhibición, comercialización y uso de pirotecnia sonora.
Ante un incumplimiento constatado:
- Se notifica por escrito y se exige el cese inmediato.
- Se otorga un plazo de 24 horas para regularizar la situación.
- De persistir la infracción, puede intervenir el Ministerio del Interior, requisando el material.
- Se aplica una multa de 3 Unidades Reajustables (hoy $5.525), duplicándose en reincidencias.
Además, instituciones privadas que utilicen pirotecnia sonora pueden perder beneficios otorgados por el Gobierno Departamental —como declaratorias de interés— por un año.
El impacto en la salud humana
Más allá de la sanción económica, los fuegos artificiales sonoros ponen en riesgo la salud. Cada año, hospitales y sanatorios atienden:
- Quemaduras
- Amputaciones de dedos
- Lesiones oculares
- Perforaciones de tímpano
- Hipoacusia permanente
El estruendo afecta especialmente a bebés, personas mayores y a quienes presentan trastorno del espectro autista, generando episodios de miedo, estrés, taquicardia y agravamiento de cuadros clínicos preexistentes.
Los animales también sufren
Hoy los animales son parte del núcleo familiar y también padecen las consecuencias. Su capacidad auditiva es muy superior a la humana, por lo que las explosiones generan:
- Estados extremos de estrés y pánico
- Daño auditivo
- Fugas de perros y gatos, muchas veces definitivas
En aves, el impacto puede ser aún más grave: el aumento brusco de la frecuencia cardíaca provoca abandono de nidos, choques contra estructuras y, en algunos casos, la muerte.
Un daño que también es ambiental
La pirotecnia no solo es ruido. En su composición se utilizan sustancias como:
- Estroncio (rojo)
- Sodio (dorado)
- Aluminio (destellos blancos)
- Antimonio, percloratos de potasio y amonio
Estos compuestos dejan metales pesados en el aire, el suelo y cursos de agua, afectando el medio ambiente y la salud colectiva.
Si ocurre un accidente
Si pese a todo se produce un incidente:
- No correr si la ropa se prende fuego; sofocar con manta o rodar en el suelo.
- En quemaduras leves, lavar con agua fría y cubrir con paños limpios.
- No aplicar cremas, ungüentos ni remedios caseros.
- Ante lesiones oculares, no tocar los ojos y consultar de inmediato a un médico o emergencia móvil.
Una Navidad más consciente
Respetar la normativa no es solo evitar una multa. Es un gesto de empatía, cuidado colectivo y responsabilidad social. Celebrar sin estruendos permite que la Navidad sea realmente una fiesta de encuentro, y no de sufrimiento evitable para otros.

