Cada primavera, las calles de Montevideo, al igual que ocurre en Durazno, se cubren de una nube blanquecina que flota entre veredas, casas y autos. La pelusa de los plátanos, tan característica como molesta, vuelve a ser protagonista de la temporada.
Pero este año, la Intendencia de Montevideo (IMM) y la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República decidieron enfrentar el problema con ciencia: un plan piloto que busca reducir la floración de estos árboles mediante la aplicación de hormonas vegetales.
🌿 Una solución innovadora
El proyecto consiste en inyectar fitohormonas en el tronco de los plátanos durante la primera etapa de floración. Estas sustancias, de baja toxicidad, “engañan” al árbol haciéndole creer que ya fructificó, evitando así que produzca flores y frutos.
Menos flores implica menos polen, y por ende, menos pelusa en el ambiente.
“El fruto del plátano está cubierto de tricomas, esos pelitos que se liberan al aire y generan alergias e irritaciones en los ojos”, explicó el ingeniero agrónomo Jaime González, de la Facultad de Agronomía, en diálogo con El Observador.
🌳 Un árbol con historia y debate
El plátano (Platanus × acerifolia) fue introducido en Uruguay a fines del siglo XIX y es uno de los árboles urbanos más comunes por su resistencia y sombra.
Sin embargo, su floración genera problemas respiratorios y molestias en miles de personas cada primavera. En Durazno, donde abundan en avenidas como Churchill y Frugoni, la problemática se repite año a año.
💰 Costos y futuro del plan
El plan piloto de Montevideo, con una inversión de USD 30.000, evaluará la eficacia del tratamiento en árboles jóvenes y adultos. Si resulta exitoso, podría extenderse a otros departamentos del país.
Mientras tanto, los especialistas recomiendan usar lentes envolventes y tapabocas en los días de mayor dispersión.

