El consejero de ANEP, Julián Mazzoni, defendió el proceso para regularizar la situación de docentes que ejercen sin título habilitante, aunque advirtió que esa solución no puede transformarse en un «cheque en blanco» que debilite la formación docente ni las competencias del Consejo de Formación en Educación (CFE).
Docencia sin título: un problema histórico
Horas antes de su entrevista con El Acontecer, el equipo de Julián Mazzoni difundió el documento Ante el plan de egreso y titulación docente: precisiones necesarias, en el que analiza la situación de personas que ejercen la docencia en educación media sin contar con título docente.
El texto sostiene que se trata de un problema histórico del sistema educativo uruguayo, ya que durante años la propia administración recurrió a estudiantes avanzados, personas con formación parcial o profesionales con conocimientos específicos para cubrir cursos en Secundaria y UTU.
Según el documento, muchos de esos docentes incluso accedieron a cargos efectivos mediante concursos, por lo que la situación requiere una respuesta institucional que preserve tanto la calidad de la formación como los derechos laborales.
«Esa realidad exige una respuesta responsable, que cuide el valor de la formación docente, respete las competencias académicas del CFE y garantice los ámbitos de negociación colectiva», sostiene el comunicado.
El marco legal que impulsa la regularización
Mazzoni recordó que el proceso se desarrolla en cumplimiento del artículo 163 de la Ley de Urgente Consideración (LUC), que modificó la Ley General de Educación y estableció que el título habilitante es requisito indispensable para acceder a la efectividad en cargos de docencia directa en educación media.
La norma también establece que ANEP debe desarrollar programas para que quienes ya ejercen la docencia puedan obtener el título correspondiente.
Las tres etapas previstas por CODICEN
El consejero explicó que CODICEN aprobó en octubre un plan dividido en tres etapas.
Apoyo al egreso para quienes están próximos a recibirse
La primera etapa está destinada a estudiantes de profesorado que adeudan hasta tres materias.
El programa ofrece cursado virtual, semestralizado y flexible, y actualmente ya se encuentra en funcionamiento.
Segunda etapa para estudiantes con más materias pendientes
La segunda fase estará dirigida a quienes adeudan hasta cinco materias y se prevé que comience durante el segundo semestre de este año.
Su funcionamiento será similar al programa de apoyo al egreso.
Docentes con amplia trayectoria, aún en estudio
La tercera etapa todavía no tiene fecha de implementación.
Está pensada para docentes sin título que acrediten al menos ocho años de antigüedad y un puntaje mínimo de 71.
Mazzoni aclaró que esta propuesta continúa siendo analizada por una comisión integrada por representantes del CFE, la Dirección General de Educación Secundaria (DGES), la Dirección General de Educación Técnico Profesional (DGETP) y la Dirección Ejecutiva de Políticas Educativas (DEPE).
Además, cualquier resolución definitiva deberá volver a consideración de CODICEN y pasar por los ámbitos de negociación colectiva previstos por la normativa vigente.
«No puede ser un cheque en blanco»
Aunque votó favorablemente el proceso general, Mazzoni dejó en claro que todavía no fija una posición definitiva sobre la tercera etapa.
Afirmó que primero deberá analizarse el resultado de las instancias previstas antes de adoptar una resolución final.
«Mi voto se inscribe en el cumplimiento del marco legal vigente y en la responsabilidad institucional de atender un problema histórico del sistema educativo. Ese acompañamiento no puede ser interpretado como un cheque en blanco», expresó.
Para el consejero, el desafío consiste en fortalecer el egreso, revisar cuidadosamente el componente de titulación, preservar el papel central del Consejo de Formación en Educación y encontrar soluciones que no debiliten la profesión docente.

