El coronel (Av.) Martín Campoamor, oficial duraznense y actual comandante de la Brigada Aérea 1 con asiento en Carrasco, encabezó la delegación de Uruguay en el ejercicio «Cooperación XI», desarrollado entre el 16 y el 27 de marzo en Campo Grande, Brasil, en el marco del Sistema de Cooperación entre las Fuerzas Aéreas Americanas (SICOFAA).
El ejercicio, el más importante de su tipo en la región, reunió delegaciones de las fuerzas aéreas de 15 países del continente, entre ellos Argentina, Brasil, Canadá, Estados Unidos y Uruguay, con un escenario simulado de desastres naturales que exigió operaciones aéreas combinadas de alta complejidad.

Qué es el ejercicio y por qué importa
«Se trató de un ejercicio de ayuda humanitaria, fueron dos semanas de operaciones aéreas en combate a incendios, que en este caso es un desastre natural», explicó Campoamor. «Fundamentalmente, lo que se hizo fue entrenar en coordinaciones combinadas de las fuerzas aéreas, fortaleciendo la interoperabilidad aérea».
Uruguay participa de este ejercicio desde la primera edición, en 2010, de forma ininterrumpida. «Eso nos permite aprender las lecciones y aplicarlas en la práctica en situaciones de catástrofe, como pueden ser incendios o inundaciones», subrayó el oficial duraznense.

Los medios desplegados por Uruguay
La Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) concurrió al ejercicio con un avión KC-130H y un helicóptero Bell-212, trasladando este último dentro del propio Hércules. «Eso nos da una capacidad extra, muy importante en casos de ayuda humanitaria, ya sea para realizar un puente aéreo o colocar una aeronave en una situación de desastre», destacó Campoamor.
En total se desplegaron 33 integrantes de la FAU, incluyendo el jefe de misión, personal del centro de operaciones aéreas combinadas, especialistas en inteligencia y planificación, tripulantes del KC-130, tripulantes del Bell-212 y operadores de drones.
También tuvo destacada participación el teniente coronel (Av.) Pablo Souza, segundo jefe de la Brigada Aérea de Santa Bernardina, quien además integró el equipo de planificación en las reuniones previas realizadas en Colombia en febrero.
Las misiones ejecutadas
Durante las dos semanas se realizaron múltiples misiones de alta complejidad. El Bell-212 (FAU 034) ejecutó una misión médica trasladando personal y rescatistas para la evacuación de pacientes en condiciones simuladas. En paralelo, el KC-130H (FAU 595) participó en combate a incendios en el Parque de la Sierra del Río Negro, realizando lanzamientos de agua para la contención del fuego, mientras se desarrollaban tareas de inteligencia sobre focos ígneos simulados.
El 24 de marzo, las operaciones incorporaron capacidades no tripuladas: se desplegó el sistema Matrice 350 con sensores infrarrojos para tareas de vigilancia, apoyo a víctimas en zonas de difícil acceso y transporte de suministros. El Bell-212 continuó misiones de combate a incendios mediante helibalde («Bambi Bucket»), con múltiples descargas de agua en zonas remotas.
En el marco del ejercicio, el comandante en jefe de la FAU, general del aire Fernando Colina, realizó una visita oficial al personal desplegado para interiorizarse de las actividades en desarrollo.


