Jeremías González dio este martes un paso fundamental en su lucha contra el síndrome de Wiskott-Aldrich. El bebé duraznense, de cinco meses, recibió finalmente el trasplante de médula ósea de su padre, Luis González, en un procedimiento que resultó exitoso y que abre ahora una etapa decisiva en su recuperación.
Según informó su padre, el trasplante se desarrolló favorablemente. Sin embargo, todavía deberán pasar varios días para conocer cómo responde el organismo del pequeño a las nuevas células.
Antes de recibir la médula de su padre, Jeremías debió atravesar un tratamiento de quimioterapia destinado a preparar su organismo para el trasplante.
Ahora, uno de los principales objetivos del equipo médico será comprobar que las nuevas células comiencen a funcionar y produzcan los distintos componentes de la sangre.
Las próximas semanas, determinantes
Los primeros indicios podrían aparecer aproximadamente a los 15 días del procedimiento. En ese período se espera especialmente un aumento de los neutrófilos, dato que permitiría determinar si la nueva médula está comenzando a funcionar.
El proceso, de todos modos, será prolongado. Durante los próximos meses Jeremías deberá permanecer bajo estrictos controles médicos para evaluar la evolución del trasplante y la respuesta de su organismo.
El objetivo inmediato es que la nueva médula se incorpore progresivamente y comience a producir glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
La médula de su propio padre
El procedimiento realizado fue un trasplante haploidéntico, una modalidad que permite utilizar como donante a un familiar con una compatibilidad genética superior al 50%. En este caso, fue su propio padre quien aportó la médula.
Jeremías padece el síndrome de Wiskott-Aldrich, una enfermedad genética hereditaria vinculada al cromosoma X que afecta principalmente al sistema inmunológico y a las plaquetas.
En su caso, la enfermedad provocó una marcada disminución de estas células y dificultades para responder adecuadamente a las transfusiones.
Una nueva espera para la familia
La historia de Jeremías había sido difundida por El Acontecer en julio, cuando su familia atravesaba una etapa de incertidumbre y aguardaba una alternativa para concretar el trasplante.
Días después se confirmó que Luis González sería el donante y se estableció el cronograma para llegar a la intervención.
Con el trasplante ya concretado, comienza ahora otra espera. La familia deberá atravesar semanas de controles y resultados, con la expectativa puesta en que la nueva médula “prenda” y permita a Jeremías avanzar hacia una recuperación.
El trasplante representa un paso fundamental, pero todavía queda por delante un período de seguimiento y evaluación para determinar cómo evoluciona el pequeño frente a la nueva médula.

