La Jefatura de Policía de Durazno realizó ayer una emotiva ceremonia en la necrópolis local, en el marco del Día del Policía Caído en el Cumplimiento del Deber. La actividad reunió a autoridades, funcionarios y familiares para rendir homenaje a quienes ofrecieron su vida en servicio de la comunidad.
Ceremonia en la necrópolis de Durazno
El acto fue encabezado por el Crio. May. Alexis Duarte, sub jefe de Policía, y el Crio. May. Luis Ayala, coordinador ejecutivo. El jefe de la Jefatura, Crio. Gral. Gabriel Lima, se trasladó a Montevideo para participar de los actos centrales de esta fecha tan sentida para la familia policial, acompañando a los familiares de los dos efectivos fallecidos a comienzos de año en un siniestro entre un móvil policial y un tren.
Ofrenda floral y momento de recogimiento
La ceremonia tuvo lugar frente al panteón policial, donde se colocó una ofrenda floral en memoria de todos los funcionarios caídos.
El orador central fue el Crio. José Pedro Rodríguez Seoane, quien destacó el sacrificio y la entrega de los policías uruguayos a lo largo de la historia.
El recuerdo del 20 y 21 de noviembre de 1933
Rodríguez recordó el origen de esta conmemoración, vinculado a los hechos del 20 y 21 de noviembre de 1933, conocidos como La Batalla de Paso Molino. Aquel episodio, ocurrido en Montevideo, consistió en un atraco frustrado que derivó en una intensa persecución e intercambio de disparos.
- 6 efectivos policiales fallecieron.
- 17 funcionarios y civiles resultaron heridos.
El oficial destacó que, lejos de ser un acto meramente protocolar, la fecha está “impregnada de solemnidad y de una realidad vivida”.
“Es una fecha que nos recuerda los sacrificios de una institución que silenciosamente libra su batalla todos los días, todo el año, a lo largo de la historia del país.”

La vocación de servicio como legado
En su discurso, Rodríguez puso énfasis en la dimensión humana del servicio policial.
“Los policías estamos dispuestos a ofrendar lo más sagrado que tenemos: la vida. El reconocimiento del deber cumplido queda grabado con el cincel de la inmortalidad.”
También destacó el rol de los familiares de los policías caídos, reconociendo el dolor, la espera y el orgullo con el que sostienen la vocación de sus seres queridos.
Un llamado a la reflexión
Rodríguez, cuya familia tiene una larga tradición dentro de la institución, subrayó que cada jornada de servicio es una reafirmación del compromiso asumido.
“El uniforme no es solo un símbolo de autoridad: es un compromiso permanente con la vida, la ley y la sociedad.”

El recuerdo de los efectivos duraznenses
En el cierre del homenaje, el oficial recordó especialmente a los últimos compañeros coterráneos fallecidos en servicio:
- Cabo Torena
- Agente Álvarez
Ambos integraron las filas de la Jefatura de Durazno con honor y dignidad.
“Estarán por siempre presentes en nuestra memoria. Tenemos la certeza de que nos seguirán guiando y protegiendo desde las alturas.”
La ceremonia de la Jefatura de Policía de Durazno volvió a poner en primer plano la entrega, el sacrificio y la vocación de quienes integran la Policía Nacional. Un recordatorio solemne de que la comunidad vive más segura gracias a hombres y mujeres que honran su juramento cada día.
Si esta información te resultó útil, dejá tu comentario o compartí esta nota.

