La inseguridad alimentaria en Durazno alcanza al 13,9% de los hogares, de acuerdo a un informe nacional divulgado en diciembre. El dato se ubica levemente por encima del promedio país y refleja dificultades de acceso a alimentos suficientes y nutritivos en una parte significativa de la población.
La inseguridad alimentaria y nutricional se define como la situación en la que todas las personas tienen acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos para llevar una vida activa y saludable. Cuando ese acceso se ve limitado de forma regular, se configura un escenario de inseguridad alimentaria.
Estas definiciones forman parte del Informe Nacional de Prevalencia de Inseguridad Alimentaria en Hogares 2025, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), junto al Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Desarrollo Social y el Instituto Nacional de Alimentación.
La situación en Durazno
Según el informe, el departamento de Durazno, integrado a la región centro-sur, presenta una prevalencia del 13,9% de hogares con inseguridad alimentaria moderada o grave. Esto implica que, en casi 14 de cada 100 hogares, existen dificultades sostenidas para acceder a una alimentación adecuada.
Si bien el guarismo se ubica por debajo de los departamentos del norte fronterizos con Brasil, la cifra resulta más elevada que la observada en otras zonas del país. En Uruguay, donde existe suficiencia de alimentos, la inseguridad alimentaria se vincula principalmente a problemas de acceso económico.
Los especialistas señalan que la inseguridad alimentaria puede presentarse en distintos grados. En su nivel leve se manifiesta como preocupación por no acceder a alimentos suficientes o nutritivos. En la moderada se compromete la cantidad de alimentos consumidos, y en la grave las personas llegan a pasar un día entero sin comer.
Esta problemática se asocia a múltiples impactos en la salud, especialmente en la infancia y la adolescencia, incluyendo malnutrición por déficit o exceso y mayor riesgo de enfermedades no transmisibles.
Panorama nacional
A nivel país, la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave fue estimada en 13,2% de los hogares. En términos prácticos, esto significa que 132 de cada 1.000 hogares redujeron la cantidad de alimentos consumidos por falta de dinero u otros recursos al menos una vez en los últimos 12 meses.
La inseguridad alimentaria grave se ubicó en 1,9% de los hogares, es decir, 19 de cada 1.000 hogares atravesaron situaciones en las que algún integrante no ingirió alimentos durante todo un día por falta de recursos.
Las mayores prevalencias se observaron en hogares con niños menores de 6 años, hogares con menores de 18 años y aquellos ubicados en el primer quintil de ingresos. No obstante, el informe no detectó diferencias estadísticamente significativas entre Montevideo y el interior del país, ni entre las distintas regiones.
En términos de personas, el 14,3% vive en hogares con inseguridad alimentaria moderada o grave, mientras que el 2% reside en hogares con inseguridad alimentaria grave.
Tendencias recientes
El análisis comparativo muestra que en 2025 la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave y la grave fueron menores que en 2022 y 2023. Sin embargo, no se registraron diferencias significativas entre 2024 y 2025.
Se destacan descensos en hogares con menores de 6 años respecto a 2022 y en hogares con menores de 18 años respecto a 2022 y 2023. También se observa una reducción en los hogares del primer quintil de ingresos en comparación con los años anteriores.

