En la mañana de ayer se realizó en el Cuartel del Yí, sede de la Brigada de Infantería N.º 5, una ceremonia de reconocimiento a 110 integrantes de los contingentes uruguayos que participaron en la misión de paz de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo durante el período 2024-2025.
Los homenajeados pertenecen a unidades militares con asiento en Durazno, Flores, Florida, San José, Colonia y Soriano, y fueron distinguidos por su actuación durante los acontecimientos registrados en territorio africano en enero y febrero de 2025.
Una ceremonia con media hora de retraso por niebla
La actividad, que debió postergar su inicio media hora por la intensa niebla que cubría la zona, comenzó a las 10:30 con el saludo del Comandante de la División de Ejército II, General Pablo González, a los efectivos formados.
El jefe del Batallón de Infantería Blindado N.º 13, Tte. Cnel. Pablo Mastrangelo, en su calidad de comandante de los efectivos formados, solicitó la autorización para dar inicio al acto, tras lo cual se realizó el tradicional pase de revista. Luego de la lectura de la orden del día, se procedió a la entrega individual de los reconocimientos, uno a uno, ante familiares y compañeros.
La memoria de los caídos
Durante los acontecimientos de enero y febrero de 2025 perdieron la vida dos efectivos uruguayos, entre ellos el soldado Rodolfo Álvarez, oriundo de Cerro Chato, cuya memoria estuvo presente durante toda la jornada.
Muchos de los presentes recordaron la incertidumbre y preocupación vividas durante aquellos días de intensos combates, cuando las noticias desde el continente africano mantenían en vilo a numerosas familias uruguayas.
«Nos llenan de gozo como soldados orientales»
El único orador de la ceremonia fue el General Pablo González, quien se desempeñó como comandante del Batallón Uruguay IV en la República Democrática del Congo. Asumió la representación del más alto mando del Ejército Nacional para el reconocimiento.
«El Ejército Nacional dispuso el reconocimiento institucional y público de los soldados de todas las jerarquías que integraron el Batallón de Infantería Uruguay IV en el período comprendido entre los años 2024 y 2025», señaló.
González remarcó que los soldados suelen encontrar satisfacción en el deber cumplido más que en los reconocimientos públicos, pero subrayó la importancia de detenerse a valorar acciones que son ejemplo para las nuevas generaciones: «Vaya si es enriquecedor poder alterar por un momento nuestra forma de ser y detener un instante nuestra marcha diaria para resaltar actitudes y acciones que nos llenan de gozo como soldados orientales y que a su vez nos presentan ejemplos a imitar».
El valor en momentos críticos
González repasó episodios de los enfrentamientos de enero y febrero de 2025, cuando el contingente uruguayo debió actuar en un escenario de extrema complejidad para proteger a la población civil y cumplir el mandato de Naciones Unidas.
Recordó que muchos de los homenajeados ya habían participado en otras misiones de paz, y que el reconocimiento alcanza simbólicamente a los casi cincuenta mil soldados uruguayos que desde 1992 sirven bajo la bandera de la ONU en distintos puntos del planeta.
«Un escenario para el cual nos preparamos todos los días, pero que nunca quisiéramos que se concretara. Ahí está la explicación de esa frase de que un ejército puede estar cien años sin utilizarse, pero no puede estar ni un solo día sin entrenarse; ustedes fueron el fiel ejemplo de eso en enero de 2025», afirmó.
El abrazo más esperado
Finalizada la ceremonia y tras el retiro de los pabellones patrios, los efectivos rompieron filas para uno de los momentos más emotivos de la jornada: el abrazo de familiares, amigos y compañeros, en un instante de orgullo que reflejó el sacrificio de quienes estuvieron desplegados y de quienes aguardaron su regreso desde Uruguay.

