Dilan Cabrera, Edinson Hernández y Matías Romero practicaron highline sobre la Avenida Churchill, una disciplina extrema que combina equilibrio y seguridad, y que buscan instalar con un evento nacional en el departamento.
Equilibrio en el aire, disciplina en tierra

Caminar sobre una cinta de pocos centímetros de ancho, suspendida a decenas de metros del suelo, no es una imagen habitual en Durazno. Sin embargo, este fin de semana tres jóvenes nacidos en el departamento eligieron la altura como escenario para entrenar.
Dilan Cabrera, Edinson Hernández y Matías Romero regresaron desde Montevideo —donde hoy estudian y viven— para practicar highline, una modalidad derivada de la escalada que combina equilibrio, fuerza y concentración extrema.
El punto elegido fue la Avenida Churchill, donde tendieron la cinta entre árboles a gran altura, en una jornada que comenzó a las 8 de la mañana con la instalación de anclajes y concluyó recién pasadas las 14 horas.

De la escalada a las artes corporales
El highline surge como evolución del slackline, práctica que nació entre escaladores que caminaban sobre cuerdas para entrenar equilibrio. Con el tiempo, la disciplina incorporó elementos de yoga, verticales y técnicas corporales.
“Se trabaja con todo el cuerpo. Es equilibrio, fuerza, concentración. Se puede hacer a nivel de piso o en altura”, explicó Edinson Hernández.
En Durazno ya han montado cintas a 12 metros sobre distancias de 48 metros, aunque en otras instancias alcanzan alturas mayores. Esta vez, la imagen impactó a quienes transitaban por la zona: jóvenes suspendidos en el aire, avanzando paso a paso.

La modalidad respeta estándares internacionales de seguridad definidos por la ISA.
Adrenalina con protocolos estrictos
Aunque pueda parecer lo contrario, los practicantes aseguran que la modalidad en altura puede resultar incluso más segura que a ras del suelo.
Las cintas cuentan con anclajes triplicados, sistemas redundantes y el uso obligatorio de arnés. Si uno de los sistemas falla, quedan otros dos activos. Las pruebas de resistencia están estandarizadas a nivel mundial por la International Slackline Association.
“En el piso podés torcerte una mano. En altura quedás asegurado. Tiene protocolos muy estrictos”, detalló Hernández.

Competencia y velocidad en altura
El highline no es solo exhibición. También se compite. La modalidad más difundida hoy es la speedline: recorrer una distancia determinada en el menor tiempo posible.
“En Chile vi hacer 50 metros en 37 segundos, a 70 metros de altura, de cerro a cerro”, relató uno de los jóvenes, ilustrando el nivel que alcanza la disciplina en Sudamérica.
La idea: traer un evento nacional a Durazno
El viaje coincidió con el 52.º Festival Internacional de Folclore, pero tuvo un objetivo claro: evaluar puntos estratégicos para organizar un evento en el departamento.
Además de Avenida Churchill, identificaron sectores del Parque de la Hispanidad como posibles escenarios.
El proyecto contempla instalar hasta diez cintas simultáneamente, dado que los encuentros nacionales reúnen entre 40 y 70 practicantes de distintos departamentos como Maldonado, Lavalleja y Paysandú.
Ya mantuvieron contactos preliminares con el gobierno departamental, con buena receptividad, para coordinar fechas y logística.
“Queremos que Durazno sea sede de uno de los cuatro eventos nacionales del año”.

Un deporte para todo el año
A diferencia de otras disciplinas, el highline no depende estrictamente de la estación. Puede practicarse en invierno o verano, siempre que las condiciones de viento no comprometan la estabilidad.
“El viento fuerte puede afectar la resonancia de la cinta, pero no hay una época específica. Se puede hacer todo el año”, explicaron.
Deporte extremo, mirada local
Mientras la ciudad descansaba tras la segunda noche del festival, ellos caminaban suspendidos sobre el paisaje urbano, desafiando gravedad y rutina.
Más que una postal llamativa, la escena fue la señal de una disciplina que crece y que busca instalarse también en Durazno. Entre equilibrio, técnica y pasión, tres jóvenes apuestan a que el cielo del departamento también sea terreno deportivo.

