Cada pocos meses, la modalidad se repite y vuelve a generar preocupación entre comerciantes de Durazno y de otros puntos del país: llamados telefónicos o mensajes de WhatsApp en los que supuestos inspectores anuncian controles inminentes y exigen dinero para evitar sanciones o clausuras.
Durante el mes de enero se registraron varias denuncias en la ciudad de Durazno. Según relataron comerciantes afectados, personas que se presentaban como inspectores de Bromatología de la Intendencia de Durazno afirmaban haber recibido una denuncia y advertían que concurrirían al local para realizar una inspección. En el intercambio posterior, solicitaban el pago urgente de una suma de dinero para “evitar” la clausura del comercio.
Las cifras exigidas variaron según el caso. Hubo pedidos que comenzaron en torno a los 12.000 pesos, pero en otros llegaron hasta los 160.000 pesos, montos que debían ser girados a una cédula de identidad indicada por los estafadores. Si bien varios comerciantes no accedieron a la maniobra, otros admitieron haber pagado por temor a perder su fuente de ingresos.
Una de las hipótesis que se maneja es que los delincuentes obtienen información básica de los comercios a través de redes sociales o de publicidades donde figuran números de contacto, lo que les permite construir un relato verosímil y apuntar directamente a los responsables de los locales.
La advertencia oficial
Ante esta situación, la Intendencia de Durazno emitió un comunicado para alertar a la población y, en particular, a los comerciantes del departamento. Desde el Departamento de Servicios se advirtió sobre la circulación de maniobras fraudulentas realizadas por personas que se hacen pasar por inspectores de la División Salubridad y Bromatología.
Comunicado oficial
La Intendencia aclaró que no realiza notificaciones ni solicita pagos a través de llamadas telefónicas o mensajes de WhatsApp, y que todos los trámites y cobros se canalizan únicamente por medios institucionales oficiales.
El gobierno departamental recordó además que los inspectores que concurren a los comercios lo hacen siempre debidamente identificados. Ante la recepción de comunicaciones de este tipo, se exhorta a no acceder a ninguna solicitud y a realizar la denuncia policial correspondiente de forma inmediata.
Un problema con antecedentes
Este tipo de estafas no es exclusivo de Durazno. En distintos puntos del país se han registrado situaciones similares. En el departamento de Canelones, por ejemplo, la propia comuna alertó meses atrás sobre maniobras extorsivas cometidas por falsos inspectores que exigían dinero a cambio de “solucionar” supuestas irregularidades en habilitaciones comerciales.
Las autoridades insisten en que, ante cualquier intento de este tipo, es clave no ceder a la presión, conservar los mensajes o registros de las llamadas y radicar la denuncia ante la Policía, la Justicia y los organismos departamentales correspondientes, como única forma de frenar este tipo de delitos.

