En la sede de la Brigada Aérea de Santa Bernardina se desarrolló la ceremonia conmemorativa del 31° aniversario de la creación del Escuadrón de Vuelo Avanzado (EVA). La ceremonia fue encabezada por la máxima autoridad de la Fuerza Aérea Uruguaya, el Gral. del Aire Fernando Colina, y durante el acto se presentó la primera aeronave modernizada de la flota de AT-92, en el marco de un proceso que llevará a la unidad a las 50.000 horas de vuelo antes de fin de año.
Una ceremonia con reconocimientos y diplomas
Estuvieron presentes los Brigadieres Generales Pedro Cardeillac y Leonardo Blengini, el comandante de la Brigada Aérea de Santa Bernardina, Cnel. (Av.) Shandelaio González, y el comandante del escuadrón homenajeado, Tte. Cnel. (Av.) José Jaureguiberry.
El acto comenzó con la entrega de reconocimientos al Cabo 1° Dilton Santos, quien recientemente pasó a situación de retiro, y al Tte. 1° (Av.) Andy Salaberry, quien pasó a cumplir funciones en otro escuadrón.
Posteriormente, recibieron diplomas por alcanzar diferentes hitos operativos los siguientes oficiales: Tte. 2° (Av.) Javier Castro, por haber obtenido la calificación de piloto de combate en AT-92; Tte. 1° (Av.) Gustavo Bidart y Tte. 1° (Av.) Juan Joya, por haber alcanzado 1.000 horas en la plataforma AT-92.
Se hizo entrega además del Premio Comando Aéreo de Operaciones y del Premio Dirección de Educación en el Curso de Vuelo Avanzado, siendo merecedor de ambos el Alf. (Av.) Guillermo Rapetti, mientras que el Alf. (Nav.) Enzo Barreto también recibió este último premio, pero en el Curso de Navegación Avanzada.
«Antes de que termine el año la flota alcanzará las 50.000 horas de vuelo»
En su discurso, Jaureguiberry destacó el inicio del proceso de modernización de cabina de la flota. «El año que hoy repasamos quedará escrito en la historia de la Unidad como el año en que comenzó una etapa largamente esperada: la modernización de cabina de nuestros nobles aviones. Tras el llamado a licitación que fue anunciado el año pasado, hoy podemos decirlo con orgullo: el proceso es una realidad. Ya fue presentada la primera aeronave modernizada, y detrás de ella vendrán las demás, una a una, hasta completar la flota de AT-92M», señaló.
«Vale la pena detenerse en esto, porque antes de que termine el año la flota alcanzará las 50.000 horas de vuelo. Cincuenta mil horas de instrucción, de adiestramiento y de operaciones reales. En otra unidad esa cifra sería el final de una historia. Acá es exactamente el punto en el que la cabina se renueva y el avión adquiere nuevas capacidades», agregó.
Sobre el sentido de la modernización, planteó: «La obsolescencia de una aeronave no se mide en años, se mide en la desactualización de su equipamiento y en la forma en que se emplea. Un avión no envejece por las horas que carga en su célula, sino por la distancia que lo separa de la misión de hoy. Esta actualización de aviónica nos permite cerrar esa brecha, elevar la calidad del Curso de Vuelo Avanzado y preparar de mejor manera nuestras tripulaciones para los nuevos sistemas de armas de la Fuerza».
El comandante adelantó además la necesidad de contar con nuevo equipamiento de entrenamiento: «Se vuelve imperioso contar con un entrenador sintético, esta vez configurado según la nueva cabina del AT-92M», enfatizó.
860 horas de vuelo y un despliegue inédito en Paysandú
En el repaso del último año, Jaureguiberry se refirió a otros hitos de la unidad. «En el plano operativo, este año el Escuadrón voló 860 horas y completó el 100% de los cursos previstos. Detrás de ese resultado no hay suerte, hay planificación, hay disciplina operativa, hay un mantenimiento que no admite atajos y hay una cultura de seguridad que se construye todos los días», sostuvo.
El comandante destacó también el primer despliegue operativo del Escuadrón en un aeropuerto concesionado, en la ciudad de Paysandú. «Esa experiencia puso a prueba nuestra capacidad de proyectar el control del espacio aéreo operando junto a actores civiles y bajo condiciones logísticas distintas a las habituales», explicó.
En diciembre egresaron de sus Cursos Avanzados doce jóvenes Oficiales Alumnos, entre ellos dos Oficiales Aviadores de la Fuerza Aérea Paraguaya. También se llevó adelante el Curso de Controlador y Guía Aéreo Avanzado, que congrega a oficiales y personal subalterno de las tres fuerzas. «Este año, además, nos honra contar entre nuestras filas con un Instructor Huésped de la Fuerza Aérea Argentina. Su presencia enriquece nuestra instrucción, fortalece los vínculos entre fuerzas hermanas y confirma el prestigio que nuestro Curso de Vuelo Avanzado ha sabido construir más allá de nuestras fronteras», sostuvo.
«El EVA no se rinde»
Hacia el cierre de su discurso, Jaureguiberry enfatizó el peso simbólico de la unidad. «El Escuadrón de Vuelo Avanzado no es solamente una unidad operativa: es historia, es doctrina, es escuela y es visión de futuro. Y nada de eso está en las aeronaves ni en las instalaciones: está en sus pilotos, en sus navegantes, en sus técnicos y en sus soldados», dijo.
«Solo cuando se comprende eso se alcanza a dimensionar la responsabilidad de pertenecer a esta unidad. Por eso hoy, delante de todos ustedes, puedo decirlo con la seguridad que dan treinta y un años de historia: el EVA va a responder. Va a responder para completar los Cursos de Vuelo. Va a responder para el control del espacio aéreo. Va a responder para llevar la cooperación y el adiestramiento allí donde la misión lo solicite. Y va a responder, con el empleo de la fuerza, de ser necesario», remarcó.
«Donde sea, como sea y cuando sea: el EVA va a responder. Porque la misión no se detiene ni espera. Hace treinta y un años recibimos una misión. Hoy la devolvemos cumplida, y hoy mismo volvemos a aceptarla, por un año más. ¡Porque el EVA no se rinde!», sentenció ante el aplauso de los presentes.
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