Vecinos duraznenses se suman a una iniciativa nacional que cuestiona la prospección sísmica por su impacto ambiental y productivo.
También en la ciudad de Durazno se desarrolla una recolección de firmas contra la autorización otorgada por el gobierno nacional para llevar adelante una prospección física destinada a determinar la eventual existencia de yacimientos petroleros en la costa uruguaya.
La iniciativa forma parte de una campaña de alcance nacional que busca reunir unas 100.000 adhesiones, con el objetivo de frenar este tipo de exploraciones. Según indicó Flavio Bottini, uno de los impulsores del movimiento, a la fecha ya se han reunido más de 21.000 firmas en distintos puntos del país.
Bottini explicó que el rechazo a la medida se fundamenta en los impactos ambientales que genera la prospección sísmica, una técnica que implica la emisión de fuertes sonidos mediante explosiones controladas en el fondo del mar. “Ese impacto acústico es devastador para la fauna marina, afecta su salud y altera de forma significativa los ecosistemas”, señaló.
El referente también advirtió sobre las posibles consecuencias para la actividad pesquera, remarcando que la zona involucrada es un área de alta reproducción de la merluza, una especie de amplio consumo en Uruguay. A ello sumó el impacto negativo que podría generar sobre el turismo, así como sobre grandes cetáceos, como las ballenas, que utilizan las costas uruguayas como zonas de refugio y descanso.
En ese sentido, Bottini consideró que la autorización a este tipo de exploraciones representa una contradicción con la política energética del país. “Uruguay es pionero en el cambio de la matriz energética, se invirtió mucho en energías renovables y hoy no entendemos este retroceso que implica salir a buscar petróleo”, expresó, al tiempo que reivindicó la necesidad de preservar la identidad de ‘Uruguay Natural’.
Continuidad de la campaña en Durazno
En la capital departamental, la recolección de firmas se retomará el próximo lunes, con la estrategia de instalarse en grandes eventos para dialogar con la ciudadanía y sumar adhesiones. Según se informó, la campaña continuará durante los dos meses restantes del verano, con el objetivo de superar el umbral de las 100.000 firmas.
“El esfuerzo debe ser colectivo para ganar esta batalla”, afirmó Bottini, subrayando la importancia de la defensa del medio ambiente. Reconoció además que existen otras problemáticas ambientales en el país, como las derivadas de la actividad de las plantas de celulosa, pero sostuvo que ello no invalida la necesidad de discutir y cuestionar nuevas decisiones de alto impacto.
Finalmente, el militante social manifestó su sorpresa ante estos planes del actual gobierno y planteó que este tipo de definiciones deberían ser discutidas previamente con la sociedad. “El gobierno debe arrimarse a las bases y debatir estos temas antes de avanzar en procesos de transformación que terminan privilegiando a los grandes capitales”, concluyó.

