Puntualmente, sobre las 15:55 horas, llegó a la Unidad Nº 18 del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) el speaker motivacional argentino Eduardo «Coco» Oderigo.
Le motivó el hecho de brindar una charla al equipo de rugby de la prisión, allí donde periódicamente —martes y jueves a la tarde— trabajan los jugadores y allegados del club Los Cardos de Durazno.
La admiración que despierta la presencia de Oderigo en Uruguay, especialmente hacia el mundo del rugby, quedó patente en cada abrazo o saludo que se le tributó apenas pisar suelo duraznense. Y fue allí, en el espacio de acceso a la unidad, que Oderigo habló con El Acontecer.
Una gira por las unidades del país
Fundador de Fundación Espartanos, Oderigo motivó también la llegada de elementos deportivos —que se entregarán la semana próxima por parte de asesores de la Intendencia de Durazno— hacia los internos que practican deporte en el INR.
«Llegué el martes a Uruguay, desde entonces hemos estado girando por diferentes unidades del país», manifestó a este medio en la fría y húmeda tarde del jueves 7.
A pocos metros de allí, separados del mundo exterior por una condena judicial y una malla perimetral, estaban los internos, esperando al hombre que trabaja el deporte y la espiritualidad como «un mix imbatible».
Una puerta que abrió Los Cardos

«Gracias a Coco se nos abrió la puerta de esto acá, se abrió en Uruguay y nos abrió la puerta en Durazno por medio de la intendencia que ya venían trabajando en eso. Este nos abrió una puerta ahora, gracias a lo que Coco ha hecho en Argentina», contaron los referentes del equipo.
Dos jugadores del club Los Cardos, el equipo de rugby de Durazno, se hacen presentes cada semana en la Unidad 18. Los días martes y jueves acercan el deporte a los internos.
«Durante una hora y media damos clases de rugby y un poco de apoyo emocional. El rugby uno lo piensa por el lado deportivo, pero es más que deporte. Combina ambas cosas, no solo una mejora física, sino que se busca también trasladar un poquito todo lo que son valores y todo lo que suma, además de lo físico», señalaron a este medio.
Veinticinco internos hoy, y el plan de sumar a las mujeres
Actualmente, este proyecto involucra positivamente a 25 hombres —rotación y retroalimentación incluida— y apuesta a futuro a integrar a las mujeres que están privadas de libertad.
«Es la idea también, porque esta cárcel también tiene un buen plantel femenino y como este proyecto ya tuvo muy buen resultado, incluso está estudiado de los beneficios que tiene, no solo este deporte, sino en las cárceles, entonces la idea es ampliarlo lo más que se pueda».
Cuando a los referentes locales se les consulta sobre la presencia de Oderigo en Durazno, Alex responde: «La verdad que es un sueño, conocerlo por las redes y por la serie y ahora tenerlo acá, es un placer».
De las plataformas a Durazno
Basada en la historia real de «Coco» Oderigo, la plataforma Disney presenta la serie «Espartanos, una historia real».
Después de ver con sus propios ojos la violenta realidad de las cárceles argentinas, un abogado de clase alta y ex jugador de rugby decide entrenar a un grupo de presos y, sin planearlo, funda Espartanos, el primer equipo de rugby carcelario.
Pero no todo es tan sencillo. En su camino para convertir a un grupo de convictos y marginados en un equipo deportivo con posibilidades de reinserción en la sociedad, Coco debe enfrentar el prejuicio de los suyos, los obstáculos del sistema penitenciario y los problemas de sus jugadores.
Ese hombre, quien impulsa la serie calificada para mayores de 16 años e interpretada por los actores Guillermo Pfening, Pablo Rago, Lautaro Zera, Juan Manuel Leguizamón, Javier Ortega Desio y G Sony, este jueves a la tarde habló con los internos y unos minutos antes, con El Acontecer.
El origen de Espartanos: una decisión personal
«Espartanos nació en el 2009 allá en Buenos Aires y a partir de 2015 se empezó a expandir por distintos lugares. Y hoy por hoy ver que en distintas cárceles esto se sigue multiplicando es espectacular, porque pasa exactamente lo mismo acá que lo que pasaba al principio o pasados algunos años. Porque está claro que los beneficiados de todo esto somos todos: ellos, nosotros, la gente que no le gusta lo que estamos haciendo. En definitiva, el tema de la seguridad, que es muy importante, es poner nuestro granito de arena para hacer un poquito más de lo que nos corresponde», responde.
El patio de la cárcel le aguardaba detrás de las mallas. También allí el Oficial Nicolás Piñeiro —director— y Verónica Garro —subdirectora—, para darle la bienvenida. Más allá, la música y unos oídos atentos.
¿Por qué el rugby y por qué las cárceles?
La respuesta de Coco es concisa: «El rugby porque fue el deporte que a mí más me marcó, dentro de todos los deportes que hago, hice y haré, el rugby a mí me ayudó mucho como persona. Y dije, por ahí después es una buena herramienta. ¿Y por qué la cárcel? Porque un día fui medio de casualidad a la cárcel y lo que vi no me gustó. Y dije, acá hay que hacer algo más. Y ese algo más, la mejor herramienta que a mí me hizo muy bien fue el deporte, en especial el rugby. Y dije, vamos a ver si esta combinación pudo hacer algo bueno en mí, ¿por qué no lo puedo hacer en otras personas?».
De la televisión a la charla
La serie «Espartanos, una historia real» se estrenó en 2025 y desde entonces ha tenido muy buena crítica especializada, además de la aceptación del público.
Pero el interés que despertó la historia de Coco y su Fundación Espartanos en los realizadores comenzó bastante antes. En agosto de 2022, se informó que la empresa Pegsa Group había comenzado con el desarrollo de una serie basada en la historia de Los Espartanos, un equipo de rugby surgido en la Unidad Penal Nº 48 de la localidad bonaerense de San Martín.
Sebastián Pivotto fue anunciado como el director de la serie, y los primeros actores confirmados para conformar el elenco principal fueron Pfening y Rago. Las grabaciones iniciaron en octubre de 2022 y su rodaje finalizó en enero de 2023.
Este jueves, los internos de la Unidad 18 del INR ya habían avanzado en su visualización. «Ya vamos por el segundo capítulo», le dijo Alex, de Los Cardos, a Oderigo apenas llegó.
«Cuando alguien tiene esperanza, el camino es más fácil»
A las 16:05 horas, Oderigo y su comitiva ingresaron a la Unidad, listos para conversar y motivar a las personas privadas de libertad nucleadas en el equipo de rugby.
«Yo no vengo con un speech o algo preparado, sino que nace espontáneo. Vamos a ver con quiénes nos vamos a encontrar, seguramente con gente que esté esperanzada. Y cuando tenés a alguien que tiene esperanza, el camino se hace mucho más fácil», dijo a este medio.
Es el speaker motivacional que recorre América del Sur, diciendo y ayudando. En su colectivo de esperanza se nuclean más de 100 empresas que dan trabajo a personas que estuvieron privadas de libertad.
«De a poco se fueron sumando empresas que se animaron a dar esa oportunidad a personas que tienen antecedentes. Me parece que va por ahí, ayudar, dar esperanza», concluyó el orador argentino.

