La asociación Cireneos entregó tres viviendas a familias en extrema vulnerabilidad, reafirmando su compromiso con la fe, la solidaridad y la dignidad humana.
En una jornada cargada de emoción y gratitud, la Asociación Civil Cireneos concretó este viernes la entrega de tres viviendas a familias que viven en condiciones de alta vulnerabilidad social, reafirmando su labor solidaria en el departamento de Durazno.
Cireneos, fundada en 2017 por un grupo de jóvenes misioneros junto al sacerdote Juan Andrés “Gordo” Verde, trabaja desde hace años para transformar realidades a través de tres pilares esenciales: vivienda digna, educación y fe.
“Esto es un granito de arena, ojalá que pronto logren tener una vivienda definitiva. Qué lindo es encontrarnos con ustedes, esto nos da coraje para seguir adelante”, expresó el padre Verde, emocionado, al entregar las llaves.
El sacerdote destacó el trabajo silencioso de los voluntarios que día a día levantan paredes y sueños: “Cireneos tiene una cuadrilla que se levanta a las cinco de la mañana y sigue hasta que baja el sol, y al otro día están de nuevo”.
Un trabajo que une comunidad e instituciones
El acto contó con la presencia del Intendente de Durazno, Dr. Felipe Algorta, y del Alcalde de El Carmen, Nuber Medina, quienes felicitaron a la organización por su compromiso y el impacto tangible de sus acciones.
“Hay mucha gente que está viendo que sí se puede. Nosotros vamos a estar siempre para nuestra gente, para nuestros gurises, porque estamos acá para que las cosas sucedan”, señaló Algorta, agradeciendo el esfuerzo conjunto de la comunidad.
El movimiento Cireneos mantiene presencia activa en diversas localidades del país, y su paso por Durazno vuelve a poner en valor el poder transformador del trabajo comunitario, donde la Iglesia, el Estado y la sociedad civil se encuentran para tender la mano al prójimo.

