«Nos mueve el sueño de una vivienda digna para todos». La frase está escrita en piedra para Cireneos, una Asociación Civil sin fines de lucro fundada en 2017 por jóvenes misioneros y el cura católico Juan Andrés «Gordo» Verde.
En su búsqueda de brindar apoyo integral a familias que viven en extrema precariedad —trabajando sobre los pilares de vivienda digna, educación y fe—, llegó a la ciudad de Durazno para concretar el sueño de una vivienda digna que beneficie a un niño en tratamiento oncológico y sus familiares.
Este martes 19 de mayo significó una primera jornada de agenda de trabajo para los técnicos y jóvenes voluntarios, además de un extenso día de múltiples emociones para los beneficiarios.
Los tres pilares de Cireneos
Cireneos trabaja sobre tres ejes fundamentales.
El primero es la vivienda digna: soluciones habitacionales transitorias y permanentes para mejorar la calidad de vida de familias en situación vulnerable, ofreciendo refugio a quienes más lo necesitan y promoviendo su bienestar y desarrollo.
El segundo es la educación: talleres de apoyo escolar, capacitación en oficios, asistencia y educación en salud, con el objetivo de mejorar las oportunidades de desarrollo personal y comunitario.
El tercero es la fe, inspirada en Simón de Cirene. «Nos comprometemos a acompañar y aliviar las cargas de quienes más lo necesitan, brindando apoyo solidario y contribuyendo a mejorar su calidad de vida», señalan desde su concepción.
El programa Rancho Cero
Así como MEVIR buscó desde sus inicios erradicar la vivienda insalubre rural, Cireneos promueve el Rancho Cero: un programa que busca subir el mínimo de nuestra sociedad, brindando soluciones habitacionales de emergencia a familias que viven en condiciones de extrema precariedad en distintas zonas del país.
«Apuntamos a los hogares más excluidos, especialmente a donde hay niños pequeños. El objetivo es restaurar su dignidad a través de hogares modulares seguros y funcionales, que mejoren su calidad de vida y les permitan acceder a nuevas oportunidades», se explicó a El Acontecer en el marco de una jornada que movilizó tanto a personas como grúas, camiones y organizaciones, palas y brazos.
Cómo funciona
El funcionamiento comienza cuando organizaciones postulan a las familias, Cireneos evalúa cada caso según criterios de vulnerabilidad y luego se instala el hogar, trabajando en equipo junto a la organización y la familia beneficiaria.
Una vez seleccionadas, las familias reciben acompañamiento durante el proceso de entrega y adaptación a su nuevo hogar. La organización aliada realiza un seguimiento para asegurar el buen uso del módulo.
El caso en Durazno: Leandro y la Fundación Pérez Scremini
Nacho Pérez, estudiante de Arquitectura a punto de recibirse y coordinador de proyectos para Rancho Cero, explicó a El Acontecer los detalles del caso local.
«Somos una asociación civil sin fines de lucro, llamada Cireneos, fundada por el sacerdote ‘Gordo’ Verde. Dentro de varios proyectos que tenemos, uno en particular es Rancho Cero, que como lo dice el nombre busca eliminar todos los ranchos del país. Entendemos que ninguna familia del Uruguay puede ni debe vivir en un rancho», planteó.
«Ahora estamos trabajando con la Fundación Pérez Scremini y nos presentó la familia de un chico que se llama Leandro, que es atendido en la Pérez Scremini, que andaba con una dificultad importante en su vivienda. Gracias a la ayuda de la intendencia, que le dio un terreno en comodato a la Pérez Scremini, pudimos venir y hacer una solución habitacional junto con Rancho Cero», destacó Pérez.
La solución consta de un módulo habitacional de dormitorios, baño y estar cocina.

Dos jornadas de trabajo
La instalación se concreta en dos jornadas de trabajo. La primera tuvo lugar este martes 19 de mayo.
«Llegamos, almorzamos todos juntos y enseguida nos pusimos a hacer las bases del hormigón. Generamos seis bases y estamos haciendo el cerco también», explicó Nacho.
La segunda jornada será el 5 de junio, previsiblemente con la presencia del ideólogo Andrés Verde.
«Ese día vamos a estar entregando el módulo habitacional. Viene un camión y lo coloca, le conectamos los servicios y ya queda. Es una solución transitoria. O sea, el día de mañana que la familia no precise más la vivienda, venimos y la levantamos, que para eso trabajamos en contacto con la Pérez Scremini que nos mantiene al tanto y la familia también», puntualiza.
«Se me eriza la piel»
Para Nacho Pérez, esta ayuda le cambia las vidas tanto a las familias beneficiarias como a los propios voluntarios.
«Hoy en día estamos priorizando determinadas familias: entendemos que ningún niño con ninguna enfermedad o madres solteras con chicos pueden estar viviendo en ranchos. Es un cambio de vida. Yo siempre que hablo de este proyecto se me eriza la piel, porque estamos semana a semana cambiándole la vida a familias. Es realmente emocionante, y es un impacto tanto en su vida como en la nuestra también al verlo. Es un impacto de ciento ochenta grados», destaca.
Cómo sumarse
El coordinador invita a quienes quieran colaborar a hacerlo de forma inmediata: «Los esperamos con los brazos abiertos, toda la información la pueden encontrar en cireneos.org. Si quieren donar, si quieren participar de alguna actividad en el barrio, si quieren ser voluntarios, todo tipo de formas de colaborar son bienvenidas».
Y lanza una convocatoria concreta: «Vengan el 5 de junio, porque cada vez que venimos nos gusta hacer mucho ruido».

