El equipo de Dirección y el colectivo docente del Liceo N.º 3 de Durazno resolvieron implementar una nueva medida que modifica la dinámica diaria dentro del centro educativo: a partir de ahora, se restringe el uso de celulares durante la jornada.
La decisión, comunicada oficialmente a la comunidad educativa, surge de instancias de coordinación interna y tiene como objetivo principal fortalecer el ambiente de aprendizaje y la convivencia entre estudiantes.
Cómo será la aplicación de la medida
El funcionamiento del nuevo sistema es claro y estructurado. Al inicio de la primera hora de clase, cada grupo deberá depositar sus celulares en un mueble dispuesto especialmente para su resguardo.
Los dispositivos permanecerán allí durante todo el turno, en un espacio considerado seguro por la institución. Solo podrán ser retirados si un docente lo dispone para utilizarlos como herramienta pedagógica dentro de la clase.
De esta forma, el uso del celular deja de ser libre y pasa a estar estrictamente vinculado a fines educativos.
Los motivos detrás de la decisión
Desde el liceo se fundamenta la medida en dos ejes centrales. Por un lado, se busca promover la socialización entre pares, favoreciendo el diálogo, el trabajo en equipo y la construcción de vínculos reales.
Por otro, se apunta a reducir los efectos negativos asociados al uso del celular en el aula, como distracciones, conflictos, uso inadecuado y situaciones que afectan la concentración y el respeto.
La institución entiende que limitar el acceso a estos dispositivos durante la jornada puede contribuir a un entorno más enfocado en el aprendizaje.
Una aclaración importante para las familias
El comunicado también incluye un punto clave: el liceo no se responsabiliza por daños, roturas o extravíos de los dispositivos.
Ante esto, se deja abierta la posibilidad de que las familias opten por que los estudiantes no concurran con celular al centro educativo.
Un cambio que interpela hábitos
La medida se enmarca en un debate cada vez más presente en el ámbito educativo: el lugar de la tecnología en el aula.
En este caso, el Liceo 3 apuesta a una regulación más estricta, priorizando la atención, la convivencia y el desarrollo de habilidades sociales en un contexto donde las pantallas suelen ocupar un rol central.
Desde la institución, además, se agradeció el acompañamiento y compromiso de las familias, destacando que el objetivo final es mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje para toda la comunidad educativa.

