La historia de amor que conmovió al país durante el 52º Festival Nacional de Folclore de Durazno tuvo ayer su capítulo más importante: Dahiana Nantes y Nicolás Nessi dijeron «Sí, acepto» en el Palacete Penza, rodeados de familiares, amigos y una emoción que difícilmente se pueda describir con palabras.
El flamante matrimonio llegó a Durazno desde San José, donde reside la pareja. La novia prácticamente no había dormido: a las cinco de la mañana ya estaba en el salón de belleza. El novio, aunque con dificultades para conciliar el sueño, pudo descansar algunas horas. El viaje desde San José fue en un clima de alegría mezclada con ansiedad y nervios, propios de un momento tan significativo en la vida de dos personas que llevan seis años conviviendo.
La ceremonia
La ceremonia estaba prevista para las 10:30, aunque arrancó con un retraso que nada tuvo que ver con la novia sino con la tía Alicia, una de las testigos. Fue la oficial de Registro Civil, Mónica Bonfrisco, quien solicitó la firma de la pareja y los testigos en los documentos, y el intendente Dr. Felipe Algorta quien ofició la ceremonia, destacando el ejemplo de amor de la pareja y el mensaje que su historia le dio al país. También les transmitió un saludo especial del artista Carlos Baute.
Cumplidas las formalidades, llegó el momento esperado. Y antes de que el intendente dijera «puede besar a la novia», Nicolás ya lo estaba haciendo, ante el aplauso y la emoción de todos los presentes. Faltaba un detalle más: los anillos. La encargada de llevarlos en una pequeña canasta fue Clarita, la hija de tres años de la pareja, quien al ver que papá colocaba la sortija en el dedo de mamá también quería uno. «Este es de papá, después te doy uno», fue la salida para seguir adelante.
Luego de fotos en la sala museo del Palacete, los invitados esperaban en la vereda con arroz en mano para despedir al matrimonio al grito de «¡Vivan los novios!».
El comienzo de todo
Nicolás Nessi es duraznense, con un profundo amor por el canto y la guitarra. En febrero llegó al Parque de La Hispanidad para representar a Durazno en el festival, quedando en el tercer puesto. Pero otro sueño, mucho más personal, se concretó esa misma noche de una manera que superó todas sus expectativas.
«La idea la tuve el mismo día que llegamos al festival. Yo ya había llevado los anillos y cuando llegamos justo estaba haciendo la prueba de sonido Carlos Baute. Fue entonces cuando se me ocurrió comentarle a una amiga para que le avisara de mi idea», recordó. La propuesta original era pedirle matrimonio a Dahiana desde la platea mientras Baute paraba el show. El artista aceptó con una condición: que la propuesta fuera arriba del escenario.
Baute «eligió» a la pareja del público para bailar una bachata. Ella no sabía lo que se venía. Segundos después, Nicolás estaba arrodillado, con la voz entrecortada, ante las 45.000 personas del Parque y el propio Carlos Baute como testigo privilegiado. Ella dijo que sí. La ovación fue generalizada.
La canción que eligieron como propia es «Colgando en tus manos», el tema con el que Baute cerró el show en Durazno. «La idea se nos fue de las manos y fue muchísimo mejor», confesó Nicolás.
El nombre de su hija, Clara Belén, es un homenaje a la madre de Nicolás, quien ya no está presente. Un detalle que carga de profundidad una historia que, a simple vista, parece un cuento de hadas.

