La Asociación Down de Durazno celebró la cuarta edición de “De corazón, gracias”, una jornada cargada de afecto y reconocimiento a instituciones, autoridades y voluntarios que sostienen su labor diaria. Un acto que volvió a poner en el centro la inclusión, la gratitud y el trabajo comunitario.
La tarde en la Sala Lavalleja tuvo un tono cálido y celebratorio. Allí, la Asociación Down de Durazno llevó adelante la cuarta edición de “De corazón, gracias”, una instancia creada para reconocer a autoridades, instituciones, medios y voluntarios que acompañan durante todo el año el trabajo de la organización.
Entre los presentes se encontraban el Intendente Dr. Felipe Algorta Brit, la diputada Magela Rinaldi, el presidente del Círculo Católico Dr. Daniel López Villalba, autoridades militares y exjerarcas nacionales y departamentales, además de familias y amigos de la Asociación.
La actividad comenzó con una presentación del taller de música a cargo de Marcelo Capote, donde el candombe marcó el ritmo de la celebración. Luego se inició la entrega de esculturas talladas en madera con forma de corazón, símbolo del espíritu del evento.
Dos de estos reconocimientos tuvieron un significado especial para El Acontecer: uno para el diario, recibido por Patricia Prados, y otro para el fotógrafo Mario Alonzo, quien registra incansablemente las actividades de la institución.
“La memoria del corazón es la gratitud”
Uno de los referentes más visibles de la Asociación, Mauricio Hernández, destacó el valor profundo de este encuentro anual.
“Estas instancias son las que más nos gustan: agradecer. Los logros llegan gracias a un montón de personas e instituciones que empujan con nosotros”, afirmó.
Hernández recordó los diez años de recorrido de la Asociación y subrayó que la inclusión empieza por el entorno afectivo:
“Lo primero que debíamos cambiar era la familia y los referentes afectivos para fortalecer y estimular a nuestros hijos. Cuando la sociedad entiende que esto es una responsabilidad de todos, el camino se vuelve más llevadero”.
También resaltó que, pese a los avances, aún quedan desafíos: “Se habla mucho de los derechos, pero a veces todo queda en una frase. Eventos como este ayudan a visibilizar y construir cambios reales”.
Mirada hacia los próximos diez años
La Asociación proyecta nuevos objetivos, entre ellos mejorar los espacios de su sede y concretar la casa amigable, un lugar pensado desde la comprensión y las necesidades de las personas con síndrome de Down.
En materia de derechos, persisten desafíos en educación, salud y empleo. Hernández agradeció especialmente el apoyo del exintendente Carmelo Vidalín, a quien definió como “un gran cómplice de estos diez años”.
La ceremonia cerró con un clima de emoción palpable: sonrisas, abrazos y lágrimas que reflejaron la fuerza de un colectivo que trabaja día a día por una inclusión real y afectiva dentro de la comunidad duraznense.
En cifras
- 4ª edición del evento “De corazón, gracias”.
- 10 años de trabajo sostenido de la Asociación Down de Durazno.
- Decenas de instituciones y voluntarios reconocidos por su apoyo anual.
- 2 distinciones para El Acontecer: al diario y a Mario Alonzo.
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