Un grupo de quince arquitectas y arquitectos residentes y en ejercicio profesional en Durazno enviaron una carta al intendente Felipe Algorta para proponer que la intervención en el predio del ex Molino Caorsi se defina mediante un concurso público de arquitectura y urbanismo, en lugar de un encargo directo. La carta, fechada el 23 de setiembre, plantea que el llamado sea organizado por la Sociedad de Arquitectos del Uruguay, con apoyo institucional de tres facultades de arquitectura del país, e incluya una etapa previa de consulta ciudadana, además de la preservación de los silos y las preexistencias de valor patrimonial del predio.
Una compra celebrada por los firmantes
La carta comienza celebrando la compra del inmueble por parte del Gobierno Departamental, a la que describen como «una decisión largamente esperada y de enorme significación para la ciudad». Los firmantes señalan que esa adquisición, junto a la declaración de monumento departamental votada por unanimidad en la Junta Departamental, son los hechos más importantes en mucho tiempo respecto del predio, ubicado junto al Parque del Bicentenario.
La propuesta: un concurso nacional
Los arquitectos proponen que el concurso sea organizado por la Sociedad de Arquitectos del Uruguay, con apoyo institucional de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de la República, la Facultad de Arquitectura de la Universidad ORT y la Carrera de Arquitectura, Diseño y Ambiente de la Universidad Católica del Uruguay.
En la carta argumentan que un concurso permite elegir entre «decenas» de propuestas presentadas por equipos de todo el país, en lugar de recibir una única idea como ocurre en un encargo directo. Sostienen además que un llamado de esta escala pondría a Durazno «en la agenda nacional», con repercusión en medios especializados, exposición pública de los proyectos y difusión del resultado en publicaciones de arquitectura del país y la región.
Participación ciudadana antes del proyecto
Uno de los ejes centrales de la propuesta es que el proceso incluya una etapa previa de consulta abierta a vecinos, comerciantes, instituciones educativas y colectivos culturales, sociales y deportivos, para definir qué debe funcionar en el predio antes de que exista un proyecto dibujado. Según los firmantes, esas necesidades se traducirían en el programa que los equipos concursantes deben responder y en los criterios de evaluación del jurado, lo que haría que la participación ciudadana «resulte obligatoria para todos los que compiten» y no quede en una «consulta simbólica».
La carta también destaca como beneficios la transparencia del proceso —con evaluación anónima, bases publicadas de antemano y fallo fundado de un jurado con participación de instituciones profesionales y académicas—, la preservación de los silos y las preexistencias de valor patrimonial, y la oportunidad de que equipos duraznenses compitan en igualdad de condiciones con estudios de todo el país.
Tres sugerencias concretas
Los arquitectos plantean tres puntos que consideran determinantes para el éxito del llamado:
- Que las bases se elaboren en conjunto entre el Gobierno Departamental, la Sociedad de Arquitectos del Uruguay y la Comisión de Patrimonio, con un monto de obra tope y posibilidad de ejecución por etapas.
- Que se encomiende al equipo ganador el desarrollo del proyecto ejecutivo en una etapa posterior.
- Que se realice previamente un relevamiento del estado estructural de los silos y las construcciones existentes, para que las propuestas sean realistas en plazo y costo.
Quiénes firman la carta
La carta está firmada por Gerardo Barrabino, Serrana Bonino, Ana Laura Casaballe, Guillermina Díaz, Tabaré Egaña, Juan Andrés Fernández, Laura Lateulade, Andrés Martínez, María Pía Morales, Javier Robano Navatta, Rosana Porta Schluk, Gabriela Salaberry, Diego Urioste, Santiago Valetta y Lucía Vázquez, quienes se identifican como parte del colectivo de Arquitectos de Durazno y ofrecen su tiempo y experiencia profesional para colaborar con el Gobierno Departamental.

