El Aeroclub Durazno realizó una cena de camaradería para despedir el año en su sede del aeropuerto de Santa Bernardina. La instancia permitió compartir vuelos, evaluar las actividades de 2025 y proyectar un 2026 con fuerte actividad aérea.
Días pasados, en su sede social ubicada en las instalaciones del Aeropuerto Internacional de Santa Bernardina, los integrantes del Aeroclub Durazno compartieron una cena de camaradería con la que despidieron el año y realizaron un balance de las actividades desarrolladas durante 2025.
El encuentro reunió a socios y familiares en torno a un clásico asado, que además sirvió como excusa para compartir vuelos, una práctica habitual en la institución y parte esencial de su identidad. Como no podía ser de otra manera, la jornada combinó el aspecto social con la actividad aérea.
Balance de un año activo
En la evaluación anual se destacaron varios aspectos positivos. Uno de ellos fue mantener la economía saneada, así como contar con un avión de cuatro plazas en condiciones de vuelo, cuya puesta a punto está próxima a finalizarse en términos de pago.
La otra aeronave del aeroclub, un Cessna 150 utilizado para la instrucción de nuevos pilotos, se encuentra a la espera de realizar el overhaul del motor. Mientras se aguarda por esa instancia, la institución gestiona la posibilidad de contar con una aeronave sustituta que permita continuar con las clases sin interrupciones.
Durante 2025 se superaron las cincuenta horas de vuelo, una cifra considerada muy buena dentro de la aviación civil. De cara a 2026, el objetivo es sostener un nivel de actividad similar, manteniendo la regularidad de vuelos y la formación de nuevos pilotos.
Vuelos bautismo y agenda de verano
Una de las principales formas de recaudar fondos para cumplir con los objetivos planteados son los llamados vuelos bautismo. Esta propuesta permite a vecinos y visitantes vivir la experiencia de sobrevolar la ciudad de Durazno, con una vista distinta y poco habitual.
A diferencia de lo que ocurre en festivales aéreos, en esta modalidad no es necesario esperar turno: quienes estén interesados pueden coordinar día y hora comunicándose previamente al 091 869 703. Los vuelos se realizan hasta el 30 de diciembre, y durante enero se evaluará la agenda de acuerdo con las vacaciones de los pilotos, para retomar con mayor intensidad a partir de febrero.
85 años fomentando la aviación civil
El Aeroclub Durazno tiene una trayectoria que se remonta al 12 de setiembre de 1940, cuando fue fundado por un grupo de entusiastas de la aviación encabezados por el entonces teniente Juvenal Rodríguez. De aquella primera reunión, realizada en el Centro Unión, participaron referentes como Horacio Pena, Ernesto De León, René Ferrán, Antonio Urreta, Ángel Sica, Bautista Díaz, Héctor Pena y Hugo Oneill, entre otros.
El primer instructor de la institución fue el sargento Nilo Zerpa, quien desempeñó esa función durante seis años antes de incorporarse a las tripulaciones de la empresa estatal PLUNA. Posteriormente, la instrucción continuó a cargo del mayor José Escursell y del propio Juvenal Rodríguez.
A lo largo de su historia, el aeroclub atravesó distintas etapas, incluso períodos de inactividad, hasta retomar con fuerza sus actividades en 1990. Desde entonces, con esfuerzo, ingenio y la combinación de experiencia y juventud, la institución ha logrado sostener la formación de pilotos, los vuelos bautismo y la organización de festivales aéreos que convocan a público de todo el país.

