Una delegación de la Fuerza Aérea Uruguaya viajó recientemente a Brasil para supervisar la producción de los nuevos aviones A-29 Súper Tucano, como parte del proceso de modernización de la flota que llegará a la Brigada Aérea II, con sede en Santa Bernardina, Durazno.
La comitiva participó en una reunión de gestión del programa A-29 en la planta de EMBRAER, ubicada en Gaviao Peixoto, estado de São Paulo. Allí se abordaron temas clave como las etapas finales de producción, cronograma de entrega, soporte logístico, entrenamiento de tripulaciones y el denominado ferry flight, es decir, el traslado de las aeronaves hacia Uruguay.
La delegación fue encabezada por el brigadier general (Av.) Juan Méndez, jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea. En representación de la Brigada Aérea II participaron el coronel (Av.) Shandelaio González, comandante de la unidad, y el mayor (Av.) Fausto Jara, comandante del Escuadrón Aéreo 2 (Caza).


El primero ya está en producción
La primera unidad, FAU 250 (número de serie 298), ya está en línea de producción y se espera que llegue a territorio uruguayo en diciembre de este año, marcando el inicio de un proceso que incluye seis aviones y un simulador de vuelo completo, que permitirá entrenar a las tripulaciones con eficiencia y bajo costo.
Desde la institución destacaron que «este sistema de armas no solo reforzará la defensa de nuestra soberanía aérea, sino que además nos prepara para enfrentar nuevos desafíos con tecnología de última generación». La Fuerza Aérea remarcó que el A-29 es operado por 16 fuerzas aéreas en el mundo y ha sido probado en combate.
Un salto tecnológico
El EMB-314 Súper Tucano, también conocido como A-29, es una aeronave diseñada para ataque a objetivos terrestres, misiones de contrainsurgencia y entrenamiento básico de pilotos. Está equipada con aviónica moderna y sistemas de armas desarrollados en Brasil, y puede lanzar bombas guiadas por láser, bombas de caída libre y cohetes.
El avión puede alcanzar una velocidad de 593 km/h, cuenta con una cabina con instrumentos digitales y asientos eyectables de velocidad y altitud cero, fabricados en el Reino Unido. Los motores son de origen canadiense, lo que convierte al A-29 en una plataforma de tecnología combinada de tres países.
El modelo monoplaza voló por primera vez en junio de 1999, y el biplaza, en octubre del mismo año. Fue incorporado por la Fuerza Aérea Brasileña en 2003 y hoy es utilizado por naciones como Estados Unidos, Colombia, Chile, Portugal, Paraguay, Nigeria y Afganistán, entre otras.
Se estima que el costo por unidad puede variar entre 9 y 12 millones de dólares, dependiendo de su configuración.

