Productores de todo el país llegaron a Durazno para compartir saberes y realidades en la 7ª Jornada Nacional de Agroecología. Una experiencia de comunidad, semillas y aprendizajes que demostró que lo natural sigue siendo el camino.
A partir de talleres prácticos simultáneos, intervenciones de autoridades y productores de diferentes puntos del país además del intercambio de semillas y plantines –todo ello enriquecido socialmente con un almuerzo compartido- se cumplió este miércoles en la sede de UTEC Durazno la 7ª edición de la Jornada de Agroecología, con especial atención a la agroecología en el interior.
Los títulos de algunas de las conferencias oficiaron como disparadores para la consulta y el intercambio, por ejemplo ‘¿Sabemos lo que comemos?’ a cargo de Viviana Mora y Johana Caballero del Instituto Nacional de Alimentación (INDA), o el caso de Natalia Bajsa que aludió a los microorganismos eficientes nativos, al tiempo que Marcelo Coleto de UTEC se dedicó a explicar el secado solar como herramienta para la producción agroecológica, entre otros capítulos.
Mesa de autoridades
Marisa González y Claudia Cuevas en su rol de agricultoras, Javier González –también como agricultor-, Florencia Diano y Valentina Martínez desde el GASMA –Grupo de Agroecología, Sustentabilidad y Medio Ambiente- expusieron en diferentes mesas desarrolladas desde la mañana y hasta la tarde en la sede del ITR Centro Sur.
“Mi contexto es de ser una productora chiquita, pero lo que fui conociendo en las chacras siempre me preocupó mucho. El cultivo es muy expansivo, usan mucho químico, rompe mucho el suelo y eso no funciona, la tierra se va yendo. Algunos estudiantes me preguntaban cuál era el primer manejo para el cultivo de sandías, les dije que no era la más indicada pero no quería mentir. El primer manejo que existe es poner mucho veneno en el suelo para hacer limpieza de campos, lo primero que hacen es quemar los campos. Yo no lo hago, no trabajo de esa manera. Yo hago todo orgánico, hago todo lo posible a mi alcance para no usar químicos pero cualquiera otra persona que cultiva sandía, cuando comienza el primer manejo que hace es ponerle veneno al campo”, comenzó diciendo Marisa González, agricultora del norte del país.
Desde diferentes puntos del país llegaron quienes cultivan la tierra, trasmitiendo aportes y extendiendo información. Claudia Cuevas, también agricultora, sabe que existe el extractivismo académico, pero básicamente aporta desde su experiencia.
También entiende que con estas jornadas se rompe con eso, investigando “con otros y para un bien mayor, no el individual. Puntualmente hablando de mis proyectos, tiene que ver con acompañar y registrar audiovisualmente tanto los talleres realizados en Rivera, mapeos. Hemos visitado predios, hemos intermediado e investigamos desde el proceso y la metodología. Uno conversa con las personas y hasta ahora hubo acuerdos y entendimiento en el por qué lo hacemos de esta manera”, tal como explican los investigadores sociales del Gropo de Agroecología, Sustentabilidad y Medio Ambiente de la Universidad Tecnológica del Uruguay.
“Me críe del otro lado del río, en Parada Sud. Ando pisando mis tierras luego de tantos años, estamos desde el 2020 con Natalia, Valentina y Florencia con el estudio de las semillas”, aportó Claudia desde su experiencia como agricultora.
Varias temáticas
La sustentabilidad, la matriz productiva, el desarrollo positivo. De todo ello se habló. Los productores, todos en su pequeña escala, coinciden en no permitir el envenenamiento del agua y de la tierra más allá de alambrados y límites. “No voy a dejar que la soberanía como tal -el Uruguay Natural ya no existe como lo conocimos- pase a ser solamente un slogan. El agro familiar se pierde en Uruguay porque dos o tres multinacionales en manos de algunos agentes naranjas se están favoreciendo y a nosotros nos dejan sin tierra. Yo trabajo en ambos lados de la frontera, del lado brasilero también desde el 2015 se está matando nuestra forma de cultivos”, explicó el agricultor Javier González, llegado desde el norte hasta el centro del país.
Las agroecologías que se están realizando en Uruguay tuvieron su espacio en esta 7ª Jornada Nacional, con énfasis en el interior.
“El Uruguay practica agroecología e investiga desde hace 40 años, el norte y otras zonas no sonaban en esta temática. Ahora desde la academia mostramos con diferentes herramientas las prácticas de esta región, lo que ellos hacen. Fue la primera línea de trabajo, el objetivo en general es mostrar y darle conocimiento a las trayectorias que ya hay en agroecología ancestral. Hay muchas prácticas que ellos hacen pero no las vinculan con agroecología, queremos conocer sus teorías y darle contexto lo que es para nosotros, intercambiar y ver cómo dialogan ambas líneas”, señalaron los voceros de GASMA, en el marco de la actividad desarrollada este miércoles.
La mejor conclusión
Se habló de prácticas y cultivos, de intercambios con la comunidad, de economía circular, de indicadores sociales, de predios y de diálogos entre agricultores.
La biodiversidad que se cuida, las formas de producción en los predios, los proyectos exitosos y aquellos que han tenido un nuevo comienzo, los ámbitos académicos y los talleres entre vecinos, los mapeos y las tensiones que se reconocen en cada territorio, son los temas que se abarcaron por los técnicos, autoridades y los propios agricultores.
La gestión de casi 65 especies por parte de los grupos del norte, el constante descubrimiento de nuevas tendencias, las participaciones de quienes trabajan la tierra se multiplicaron desde las 9 horas, hasta la tarde.
“Fue en el marco del Día Nacional de la Agroecología que UTEC recibió esta 7ª Jornada, con una mesa de inicio donde participó el Consejero Marcelo Ubal, algunas docentes y productores rurales con los que hemos trabajado. El lema elegido fue ‘Agroecología en el interior’, nos parecía importante resaltar trayectorias agroecológicas en el interior, sobre todo al norte del país. Fue visibilizar estas prácticas y saberes que se desarrollan sobre todo en el centro, en Rivera, que muchas veces se invisibilizan pero están profundamente arraigadas en el territorio. El objetivo del encuentro fue fortalecer el intercambio de estos saberes, durante la jornada se llevaron a cabo dos mesas de diálogo.
En la primera estuvieron los agricultores del norte. En la segunda mesa se dio el intercambio sobre agroecología para ver qué está pasando en el interior. Ahí participaron estudiantes de UTEC que presentaron investigaciones en desarrollo, gente de ADID que presentó cómo trabajan la huerta a partir de la docente Pilar que da clases allí. Ella se formó y dicta sus talleres en el Liceo 2 y en ADID, fue muy emotivo.
También expuso una maestra de Soriano cómo trabaja con los estudiantes, gente de Florida contó el intercambio que se hace cada miércoles a las 15 horas en Plaza Artigas en aquella ciudad; un compañero de UTEC trabaja y tiene un pequeño campo contó su experiencia personal. Una diversidad muy grande de experiencias, muy rico, que propició el diálogo y el ida y vuelta con la gente que asistió al auditorio. En la tarde se dio una serie de seis talleres simultáneos por parte de docentes de UTEC y de otras instituciones, para cerrar la jornada con varios temas”, explicó Ahira Evelyn desde el área de Comunicaciones de la Universidad Tecnológica, en una sala que resultó chica para la cantidad de público que concurrió a la 7ª edición.

