El toro Justiciero, criado en el departamento de Durazno, alcanzó una consagración histórica al ser elegido como el mejor del mundo en una competencia genética global. Superó a ejemplares de distintos países, razas y sexos, marcando un hito para la ganadería uruguaya.
Lo que comenzó como un orgullo para la ganadería local terminó transformándose en una consagración de alcance mundial. El toro Justiciero, criado en Durazno por la Cabaña El Telégrafo, fue elegido como el mejor ejemplar del mundo sin distinción de razas ni sexo en la competencia genética internacional Champion of the World 2025.
Semanas atrás, Justiciero ya había sido reconocido como el mejor reproductor de la raza Braford a nivel mundial. El inicio de 2026 trajo una nueva noticia de excepción para la familia Pi: el mismo toro fue consagrado campeón absoluto global, superando a machos y hembras de todas las razas participantes.
El ejemplar duraznense fue Gran Campeón en la Expo Nacional Braford en Uruguay en dos años consecutivos, luego distinguido como el mejor Braford de América del Sur, imponiéndose a reproductores de Argentina y Brasil. Ese recorrido lo catapultó a la competencia mundial, donde terminó alcanzando el máximo galardón.
Un camino de elite
En la definición All Breeds World Supreme, Justiciero compitió frente a representantes de Canadá, Estados Unidos y Sudáfrica en la rama masculina. En el cuadro femenino, llegaron a instancias decisivas ejemplares de Paraguay, Botswana, Canadá y Brasil.
El toro criado en Durazno alcanzó la final absoluta, donde se enfrentó a una hembra de Canadá, a la que finalmente superó para quedarse con el título máximo.
El jurado internacional fue presidido por PJ Budler y estuvo integrado, entre otros, por el Santiago Bordaberry Herrán, junto a representantes de Sudáfrica, Australia, Filipinas, Canadá y México. El fallo destacó la calidad genética del hijo de Cain, de cabaña La Dominga (Argentina), por madre una vaca donante nieta de Magno.
La carrera del campeón
El recorrido de Justiciero hacia la cima mundial incluyó victorias frente a un Brangus argentino, un Charolais sudafricano, un Black Angus canadiense, un Simbra de Namibia y, en la final, una vaca Polled Hereford de Canadá. En total, superó a 17 ejemplares de 10 países.
El responsable de la cabaña, el Salvador Pi Gamba, fue quien recibió las confirmaciones oficiales del logro, primero a nivel continental y luego global. El 31 de diciembre se confirmó la consagración absoluta.
“Lo tomamos con una enorme satisfacción y orgullo por parte de todo el equipo. Ha sido impresionante la cantidad de saludos, felicitaciones y consultas por semen que hemos recibido. Estar en el podio mundial siendo un país tan pequeño es más que positivo”, expresó Pi tras conocerse el fallo.
El productor subrayó que la competitividad de la ganadería uruguaya pasa por la diferenciación genética y la calidad de sus reproductores, un camino que Justiciero acaba de confirmar en el máximo escenario mundial.

