Aparcerías unidas organizan el evento en el Parque de La Hispanidad. Juegos criollos, pruebas de rienda, cantina y feria de emprendedores. Entrada: $100.
El sábado 4 de abril el Parque de La Hispanidad «Raúl Iturria Igarzábal» de Durazno será escenario de la Primera Fiesta del Campo, un evento organizado por las aparcerías unidas con el apoyo de la Intendencia de Durazno y comercios locales. El inicio está previsto para las 10:00 horas y el ingreso se realizará mediante un bono colaboración de $100.
La propuesta llega en un momento especial del calendario uruguayo: entre el lunes 30 de marzo y el domingo 5 de abril se superponen la Semana Santa, la Semana de Turismo, la Semana de la Cerveza, la Vuelta Ciclista y la Semana Criolla. En ese contexto, los amantes de las tradiciones gauchescas tendrán en Durazno su propio espacio de encuentro.
Qué va a pasar ese día
La programación se desarrollará en el ruedo del parque e incluirá competencias entre aparcerías, juegos criollos y pruebas de rienda, con instancias de participación abierta al público. Habrá además cantina con comidas tradicionales, una feria de emprendedores coordinada a través de Redex y espectáculos musicales cuya grilla aún no ha sido confirmada.
Se trata de una jornada pensada para toda la familia, con un perfil que combina la competencia criolla con el ambiente de fiesta popular y el rescate de las tradiciones del campo uruguayo.
El origen: una marcha, un campamento y una idea
Esta Primera Fiesta del Campo no surgió de la nada. Su origen se remonta a octubre del año pasado, cuando las aparcerías duraznenses se reunieron para la Marcha de la Victoria de Sarandí, un recorrido a caballo que unió el lugar donde se libró la Batalla de Sarandí con la ciudad de Durazno, en el marco del bicentenario de ese hecho clave para la independencia nacional.
La marcha fue impulsada a partir de un trabajo del Lic. Oscar Padrón Favre, quien destacó la importancia histórica de la batalla de 1825 y la necesidad de generar una actividad conmemorativa a caballo que la rescatara. La convocatoria superó las expectativas: más de un centenar de jinetes participaron de la jornada.
Durante esa experiencia, los integrantes de las aparcerías compartieron un campamento en la zona de Goñi en un clima de camaradería y espíritu familiar. Fue en ese contexto donde surgió con fuerza la inquietud de generar más instancias de encuentro a lo largo del año, sin esperar a los grandes eventos nacionales para reencontrarse.
De esa conversación nació esta fiesta.
Una apuesta por la continuidad
La iniciativa tiene desde el arranque una vocación de permanencia. No se plantea como un evento aislado sino como el primer escalón de una nueva tradición duraznense, un espacio propio para quienes viven y sienten la cultura gauchesca más allá de los grandes escenarios nacionales.
Con fecha confirmada, apoyo institucional y una historia reciente que le da sustento, la Primera Fiesta del Campo ya tiene todo para consolidarse. Solo resta que el tiempo acompañe y que el público duraznense responda.

