La presidenta de la Sociedad Rural de Durazno cuestionó el atraso cambiario, la burocracia estatal y advirtió sobre la pérdida de competitividad del agro.
Ana Acuña y Rafael Ferber fueron las primeras voces en comenzar a bajar el telón de la edición número 112 de la Expo Durazno, poco antes del mediodía del domingo.
Acuña habló en su rol de presidenta de la Sociedad Rural de Durazno, mientras que Ferber lo hizo como titular de la Asociación Rural del Uruguay, entidad organizadora de la Expo Prado. Desde la tribuna final del principal show productivo del interior del país, ambos sintetizaron reclamos y preocupaciones del sector agropecuario.
También quedaron expuestas ausencias notorias: no hubo representantes visibles ni de Presidencia de la República ni del MGAP, a diferencia del año anterior.
Competitividad bajo presión
Tras agradecer al equipo organizador, comerciantes, público y cabañeros, Acuña describió un escenario complejo, atravesado por el clima y la economía.
“Venimos castigados por la falta de lluvias, que complejiza la actividad. Se anunció la emergencia agropecuaria, pero nos hubiera gustado que llegara antes”, expresó.
Luego profundizó en el frente económico. Reconoció que el mercado internacional marca récords en el precio de la carne, pero advirtió que Uruguay no logra capitalizar plenamente esa coyuntura. “No somos competitivos frente a otros países. Un dólar planchado, el atraso cambiario y un Estado gigante son un ancla para el sector y para el país”, afirmó.
Con una imagen contundente, resumió: “Es como que llueve sopa y yo tengo un tenedor”.
Sindicatos y burocracia
En otro tramo de su discurso, Acuña abordó el protagonismo sindical en el sector agropecuario.
“Respetamos a los sindicatos, son una herramienta válida, pero siempre que se usen correctamente. Cuando los derechos de unos se confunden con las obligaciones de otros, el que termina pagando es el productor”, sostuvo.
También cuestionó la burocracia en los trámites estatales, particularmente en las guías de propiedad y tránsito en formato papel. Reclamó que se implemente con rapidez la guía electrónica, entendiendo que la modernización administrativa es clave para mejorar eficiencia y competitividad.
Sanidad y desafíos estructurales
En materia sanitaria, la presidenta de la gremial hizo referencia a la problemática de la garrapata.
“Lejos estamos de tener el tema controlado. Se suspenden ferias, se rechazan tropas y aparecen residuos en carne. Somos responsables, pero se necesita un camino claro y mayor conciencia”, indicó.
Finalmente, convocó a fortalecer el vínculo entre el campo y la ciudad. “Tenemos un país con enormes ventajas. Debemos trabajar juntos y transmitir a las futuras generaciones que la riqueza está en la tierra y que a ella nos debemos”, concluyó.

