Un acuerdo en Consejos de Salarios para ganadería, agricultura y actividades conexas fue firmado días antes de Navidad, tras una negociación tripartita entre el Poder Ejecutivo, las gremiales empresariales y los sindicatos del sector. El convenio regirá hasta 2027.
El acuerdo salarial correspondiente al Consejo de Salarios del Grupo N.º 22 —ganadería, agricultura y actividades conexas— fue firmado el martes previo a Navidad en la sede de la Dirección Nacional de Trabajo (DINATRA), dependiente del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
Las actas originales del acuerdo fueron reportadas a El Acontecer hace 48 horas. La firma del convenio tripartito contó con la participación del ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, y de la directora nacional de Trabajo, Marcela Barrios.
Detalles del convenio
El nuevo convenio colectivo, celebrado en el marco de la undécima ronda de los Consejos de Salarios, tendrá vigencia desde el 1.º de julio de 2025 hasta el 30 de junio de 2027. El acuerdo prevé cuatro instancias de ajuste salarial —julio de 2025, enero de 2026, julio de 2026 y enero de 2027— y establece incrementos diferenciados en los salarios mínimos por categoría en los subsectores de arroz, tambos y resto de las actividades comprendidas.
Asimismo, se fijaron los valores de salarios mínimos mensuales y jornales para las dos primeras etapas del convenio y se acordó no aplicar el correctivo correspondiente a la décima ronda de Consejos de Salarios. Para los salarios por encima del mínimo, se definieron ajustes nominales diferenciados según franjas salariales, así como la eventual aplicación de correctivos intermedios cuando corresponda.
El convenio incluye dos correctivos por inflación durante su vigencia: uno intermedio en julio de 2026, condicionado a la evolución de la inflación subyacente, y un correctivo final al cierre del acuerdo, vinculado al IPC general, aplicables únicamente bajo determinadas condiciones según el nivel salarial.
Desde la DINATRA, Marcela Barrios destacó que se trata de “un acuerdo tripartito firmado por todas las gremiales empresariales del sector rural y sus respectivos sindicatos”, subrayando que abarca a la mayoría de los trabajadores y trabajadoras rurales del país. También remarcó la inclusión de beneficios como licencia por cuidados, set escolar y otros aspectos que impactan directamente en la calidad de vida de los trabajadores.
Una señal para el diálogo social
Desde la representación sindical, la dirigente María Celia Flores, presidenta del Sindicato Único de Trabajadores de Tambos y Afines (SUTTA) y responsable de Organización de la Unión Nacional de Asalariados, Trabajadores Rurales y Afines (UNATRA), valoró el acuerdo como un avance significativo en el reconocimiento de derechos históricamente reclamados.
“Por primera vez los rurales somos reconocidos en algunos puntos”, señaló Flores, destacando la creación de una partida extraordinaria para set escolar de hasta 2.000 pesos por hijo y la incorporación de una cláusula de género que contempla dos días anuales para cuidados y exámenes médicos.
El convenio incorpora además una licencia por cuidados de hasta dos días anuales con goce de sueldo y una partida extraordinaria no salarial para set escolar, a abonarse en febrero de 2026 y 2027, dirigida a trabajadores con ingresos de hasta 40.000 pesos nominales. En cuanto a las retroactividades, se estableció que las derivadas del ajuste de julio de 2025 podrán abonarse hasta en dos cuotas iguales junto con los salarios de enero y febrero de 2026.
Flores subrayó que, más allá de los puntos pendientes, el acuerdo marca un nuevo camino en la negociación colectiva del sector rural y fortalece el diálogo social. “Es empezar a caminar sobre un montón de puntos que mejoran las condiciones de trabajo y reconocen integralmente la realidad de quienes trabajan en el medio rural”, expresó.

