El edil Andrés Pereyra presentó un proyecto que busca actualizar controles, mediciones y sanciones por contaminación acústica y ruidos molestos.
Una propuesta para actualizar las reglas
El edil Andrés Pereyra presentó ante la Junta Departamental de Durazno un proyecto para actualizar la normativa vinculada a la contaminación acústica, los ruidos molestos, los escapes libres o adulterados y el uso de dispositivos sonoros y del espacio público.
La iniciativa, denominada “Convivencia para Vivir Mejor: Alegría, Paz y Respeto en Nuestra Comunidad”, fue considerada durante la sesión de este jueves 3 de septiembre y será analizada por la Comisión de Convivencia.
El planteo busca modernizar las normas departamentales y establecer reglas más claras para abordar situaciones que afectan la tranquilidad de los vecinos.
Mediciones y sanciones proporcionales
Entre los principales aspectos de la propuesta se encuentra la incorporación de mediciones técnicas para determinar objetivamente cuándo un ruido o comportamiento constituye una infracción.
El proyecto también plantea mecanismos para que las personas involucradas puedan presentar sus descargos y propone que las eventuales sanciones sean proporcionales a las infracciones constatadas.
Según se plantea en la iniciativa, el objetivo es encontrar un equilibrio entre la necesidad de prevenir ruidos innecesarios o excesivos y la existencia de procedimientos de control que contemplen garantías para todas las partes.
📌 QUÉ PROPONE EL PROYECTO
• Actualizar la normativa sobre ruidos molestos.
• Regular vehículos con escapes libres o adulterados.
• Establecer controles mediante mediciones técnicas.
• Garantizar la posibilidad de presentar descargos.
• Aplicar sanciones proporcionales a las infracciones.
Un trabajo que viene desde el período anterior
La propuesta tiene como antecedente un trabajo desarrollado durante el período 2020-2025 por la Comisión de Convivencia de la Junta Departamental.
A ese trabajo se incorporaron posteriormente aportes surgidos de la propia comunidad, incluyendo planteos de vecinos, instituciones, estudiantes y docentes de UTU.
El objetivo fue recoger distintas perspectivas sobre una problemática que no se limita a la contaminación sonora, sino que también involucra el uso responsable de los espacios públicos y la convivencia entre quienes desarrollan diferentes actividades.
Reglas claras para una problemática cotidiana
Uno de los puntos centrales del planteo es la necesidad de contar con herramientas que permitan actuar frente a situaciones que afectan la tranquilidad de los vecinos, pero evitando que los controles queden sujetos únicamente a apreciaciones subjetivas.
Por ese motivo, la iniciativa propone establecer mecanismos objetivos para determinar cuándo una conducta constituye una infracción y definir procedimientos de control y sanción.
El proyecto será ahora analizado por la Comisión de Convivencia, donde continuará su tratamiento antes de avanzar en las siguientes etapas dentro de la Junta Departamental.

