El intendente presentó un presupuesto equilibrado, con foco en mantenimiento, caminería rural, educación y desarrollo urbano.

El intendente de Durazno, Felipe Algorta, presentó esta semana ante la Junta Departamental el presupuesto quinquenal, al que definió como el resultado de un “balance fino entre lo que queremos y lo que podemos”, una consigna que, según explicó, atravesó todo el proceso de elaboración del proyecto.
Algorta reconoció que el trabajo de las últimas semanas implicó analizar primero los objetivos y aspiraciones de la administración para luego ajustarlos a las posibilidades reales. “Los números tienen que dar”, afirmó, explicando que ese criterio llevó a que algunas obras quedaran por el camino al no ser consideradas prioritarias frente a otras. Aun así, sostuvo que se trata de un presupuesto ambicioso, posible y equilibrado, que refleja una gestión responsable.
En ese marco, destacó como uno de los principales activos del departamento el orden financiero. Subrayó que Durazno cuenta con una administración que no mantiene deudas, lo que permite proyectar obras de calidad en todo el territorio. “Eso también se va a ver reflejado en estos cinco años”, adelantó.
Mantenimiento como eje central de la gestión
En diálogo con EL ACONTECER, el jefe comunal confirmó uno de los lineamientos que había adelantado durante la campaña electoral: la necesidad de fortalecer el mantenimiento de las obras realizadas en los últimos años. Señaló que se han ejecutado numerosas intervenciones en el departamento y que ahora es imprescindible destinar recursos para conservarlas adecuadamente.
“Destinamos una buena parte de los fondos al mantenimiento”, explicó Algorta, y agregó que si bien se podrían haber incluido más obras de infraestructura, el presupuesto quinquenal no puede limitarse solo a construir. “La gestión de la obra implica quiénes van a estar al frente. Si no prevemos, por ejemplo, personal para mantener un gimnasio, nos estaríamos perdiendo parte de la película”, graficó.
En ese sentido, remarcó que el presupuesto contempla obras nuevas, pero también el cuidado y la gestión de lo ya construido, entendiendo que ambas dimensiones deben ir de la mano.
Fuerte incremento para la caminería rural

La caminería rural ocupa un lugar destacado dentro del presupuesto. Algorta definió el tema como endémico en un departamento que posee uno de los mayores trazados del país y que depende de una red vial en condiciones para asegurar la salida de la producción.
Según detalló, el presupuesto prevé un aumento considerable de las partidas destinadas a caminería, incremento que se da incluso sin considerar la eventual instrumentación de un fideicomiso para obras como la ruta 100. “Está reflejado en números concretos”, afirmó.
El intendente precisó que el mantenimiento anual de caminos prácticamente se duplicará, tanto en aquellos con recarga como en los que no la tienen, un aspecto que consideró igualmente importante. Este esfuerzo se complementará con un aumento significativo en la adquisición de maquinaria.
Sobre este punto, Algorta fue enfático al señalar que las compras no deben guiarse únicamente por el precio más bajo. “Tenemos que velar por la compra conveniente”, sostuvo, explicando que además del valor económico se priorizará la durabilidad, el respaldo en repuestos y la presencia de representantes en el país. “No queremos que la compra más barata termine siendo la más cara por tener una máquina parada durante meses”, advirtió.
Residencia estudiantil: obra por etapas y con enfoque social
Otro de los proyectos incluidos en el presupuesto es la residencia estudiantil, una iniciativa que, según Algorta, apunta a dar respuesta a una de las principales problemáticas del departamento: la deserción educativa, especialmente en la etapa liceal.
El intendente confirmó que se mantienen en análisis las dos ubicaciones planteadas inicialmente: el predio de Maciel y Morquio y una parte del Regimiento Galarza. En este último caso, se realizarán gestiones ante jerarcas del Ministerio de Defensa Nacional para definir la viabilidad del proyecto. “Estamos pidiendo una reunión para saber si existe la posibilidad de avanzar allí o si seguimos por la ubicación prevista originalmente”, explicó.
Más allá del lugar, Algorta remarcó que la obra está presupuestada y que se ejecutará por etapas, evitando crear una estructura sobredimensionada. “No queremos un elefante blanco. Queremos ir paso a paso, que lo que se haga esté bien aprovechado y, si es necesario, crecer”, señaló.
El objetivo, enfatizó, es ayudar a las familias del interior para que sus hijos puedan terminar el liceo en la capital departamental, sin descartar a futuro una ampliación vinculada a estudios terciarios si se concretan propuestas de UTEC o Udelar.
Reconocimiento al trabajo técnico y de funcionarios
Al referirse al proceso de elaboración del presupuesto, Algorta expresó su satisfacción por haber cumplido con el plazo constitucional para su presentación y destacó el enorme trabajo realizado por asesores, funcionarios y profesionales de la Intendencia.
“Es una satisfacción remitir a la Junta Departamental el proyecto más importante de la gestión, donde se refleja el rumbo que queremos transitar en los próximos cinco años”, afirmó, señalando que durante la última semana muchos equipos trabajaron hasta altas horas completando planillas y articulando el documento final.
Expropiaciones, infraestructura y desarrollo urbano

El presupuesto también contempla aproximadamente cuatro millones de dólares destinados a expropiaciones y adquisiciones, incluyendo la compra del viejo Molino Caorsi y otras operaciones necesarias, algunas de ellas pendientes de la administración anterior.
Asimismo, se prevén inversiones en infraestructura urbana, como mejoras en la avenida Apolo y en el cruce con Zorrilla de San Martín, teniendo en cuenta el impacto que generará la futura instalación de la nueva terminal de ómnibus y el shopping. Algorta indicó que estos cambios exigirán ajustes en el tránsito de la zona.
En materia de vivienda, el intendente destacó la importancia de fortalecer la cartera de tierras, acompañando el trabajo de cooperativas y promoviendo el acceso a la vivienda propia. En paralelo, el presupuesto proyecta el desarrollo urbano de al menos 150 hectáreas en la ciudad de Durazno, así como la consolidación de barrios en Sarandí del Yí y otras localidades, con participación de instituciones como Mevir.
Finalmente, Algorta se refirió a la construcción de la nueva terminal y el shopping, un tema que genera expectativa por su impacto urbanístico y laboral. Si bien no está directamente ligado al presupuesto, estimó que las obras tomarán impulso una vez finalizada la licencia de la construcción, instancia que será analizada en próximas reuniones con la empresa adjudicataria. Además, adelantó que el presupuesto permitirá ordenar aspectos pendientes de la actual terminal, como el toque de andén y otros valores que hasta ahora no estaban definidos.

