El presidente Yamandú Orsi decidió redirigir a Río Negro la inversión que UTE tenía prevista en Pueblo Baygorria, en el departamento de Durazno, tras el planteo del intendente Felipe Algorta para frenar la instalación del parque solar en la zona. La decisión reconfigura el mapa de inversiones energéticas del país y abre un fuerte debate político local: mientras el Frente Amplio cuestiona el accionar del ejecutivo departamental, el partido Unir para Crecer respalda la postura del intendente.
En juego había una inversión de USD 30 millones, 30 megavatios de aporte a la red eléctrica nacional y 120 puestos directos de trabajo durante 18 meses.
Qué pasó: el oficio del 10 de abril a UTE
Según información publicada por El Observador, el planteo que frenó el proyecto original fue impulsado por el intendente Algorta, quien el pasado 10 de abril envió un oficio a la presidenta de UTE, Andrea Cabrera, solicitando abrir un ámbito de coordinación y evitar que el gobierno nacional avanzara de forma unilateral.
En esa comunicación, el jefe comunal puso sobre la mesa el nuevo Plan Local de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible de Pueblo Baygorria, que no habilita nuevas obras públicas ni el montaje de plantas de energía fotovoltaica en los padrones donde estaba previsto el parque. También se dispuso una suspensión cautelar para nuevos usos productivos y construcciones en la zona.
La decisión nacional: «Los tiempos de la fotovoltaica no pueden frenar»
La respuesta del gobierno nacional fue rápida y contundente. La ministra de Industria, Fernanda Cardona, confirmó este miércoles en rueda de prensa que la decisión ya estaba tomada.
«Seguiremos trabajando con Durazno, pero en lo que respecta al gobierno nacional, la decisión ya está tomada por el presidente, porque ya teníamos un plan B y un plan C, en esto de cómo estábamos adelantando los parques que seguían. Lo que hacemos es adelantarnos al parque que seguía, que era en Río Negro», explicó.
La ministra también reconoció no tener información del proyecto turístico que plantea Algorta para la zona: «Esperaremos a ver cuál es su proyecto. Él plantea que hay un proyecto turístico ahí, nosotros no lo conocemos. Lo que tenemos que seguir haciendo como gobierno nacional en este momento es redirigir esa inversión, porque UTE no puede frenar en esto, tenemos que acelerar los tiempos de la fotovoltaica. Me llama la atención, porque obviamente esto genera un derrame positivo en el departamento, genera empleo, obra, red de proveedores».
Algorta: «Los dos proyectos pueden convivir»
El intendente Felipe Algorta insistió en que ambos proyectos —el solar y el turístico— pueden convivir en Baygorria, pero en ubicaciones distintas. Según explicó, el espacio planteado por UTE para el parque es la falda del lago, lugar que concentra uno de los principales atractivos turísticos de la zona.
«Un espejo de agua magnífico; nosotros lo que planteamos es que el parque solar se haga a 500 metros de ahí, en otro padrón de UTE, habilitado a tales efectos», indicó.
El intendente sostuvo que el ente energético cuenta con otras tierras disponibles donde podría desarrollarse el parque sin afectar el plan turístico: «En el estudio previo ellos lo analizaron y lo vieron como bueno».
Sobre las razones del traslado a Río Negro, Algorta reconoció no tener confirmación oficial, aunque deslizó una hipótesis: que el tema se haya trancado en Medio Ambiente «aduciendo un monte nativo que no existe en el lugar».
En declaraciones al programa Alternativa, el intendente explicó que ante el paso de los días y la falta de respuestas resolvió remitir una resolución que definió como «la única herramienta a su alcance» para preservar los padrones en cuestión. El objetivo, dijo, es que «allí no se instale un montón de fierros que torne inviable el desarrollo turístico».
La sorpresa del edil Claudio González: «Todo por un proyecto que ni siquiera existe»
A poco de trascender la noticia, distintos actores políticos departamentales expresaron su sorpresa. En diálogo con El Acontecer, el edil Claudio González, del Espacio 609, cuestionó con dureza la decisión del ejecutivo comunal.
«Todo por un proyecto que ni siquiera existe», sintetizó, al referirse a la propuesta turística planteada por Algorta.
Y agregó los números concretos de lo que se pierde: «Lo que teníamos sobre la mesa era una inversión de 30 millones de dólares que iba a generar 30 megavatios a la red eléctrica nacional y 120 puestos directos de trabajo durante 18 meses, más los indirectos que en este tipo de obras surgen». La inversión se iba a desarrollar en terrenos de UTE ya preparados y con los permisos ambientales listos, lamentó.
Rinaldi: «No es solo una medida administrativa, es una definición política»
La diputada Magela Rinaldi, titular de la banca frenteamplista por Durazno, fue enfática en su rechazo a la decisión del gobierno departamental. «No es solo una medida administrativa, es una definición política que impacta directamente en el trabajo, la inversión y el futuro del territorio», expresó.
Rinaldi sostuvo que, en un contexto donde el interior necesita oportunidades concretas para sus jóvenes y sus trabajadores, «este tipo de inversiones no son intercambiables por promesas. Representan empleo formal, con respaldo, con previsibilidad y con impacto real en la vida de las personas».
La legisladora lamentó que se haya optado por priorizar un eventual polo turístico que «al día de hoy no cuenta con definiciones claras, ni plazos, ni garantías de generación de empleo sostenible. A diferencia del parque solar, que ya formaba parte de una planificación concreta, el desarrollo turístico aparece como una expectativa incierta».
Sobre el fondo del debate, Rinaldi planteó: «No se trata de oponer partidos políticos, sino de distintas visiones, de priorizar aquellas iniciativas que generan empleo estable, fortalecen lo público y construyen futuro. La autonomía departamental es un valor institucional, pero no puede transformarse en un obstáculo para políticas nacionales estratégicas, ni en decisiones que terminan afectando directamente a quienes más necesitan certezas: las y los trabajadores».
Licandro: «Se invoca a MEVIR sin siquiera haber hablado con el directorio»
El diputado suplente Raúl Licandro fue más duro en su evaluación, calificando de incomprensible el accionar del jefe comunal. «Frena un proyecto que ya estaba pronto, con permisos ambientales, etc. ¿Para qué? Para un supuesto complejo turístico que no tiene ningún sustento real, puesto que se invoca a MEVIR cuando tampoco ha tenido ningún contacto con el actual directorio, hecho que pudimos confirmar con su presidente Andrés Lima», afirmó.
Licandro también cuestionó el fundamento jurídico esgrimido por Algorta: «Un supuesto Plan de Ordenamiento Territorial que no existe, que además debe ser aprobado por la Junta Departamental de Durazno».
El diputado suplente recordó además que «se suponía que la prioridad es el Plan Local de Durazno, que está vencido desde 2024. Incluso se creó en el Presupuesto Quinquenal una división específica». Sin embargo, señaló que ahora se anuncia que ese mismo equipo técnico se abocará a la tarea de realizar el Plan de Ordenamiento Territorial de Baygorria, lo que definió como «una especie de continuidad del trabajo que hizo el responsable del área a pedido de Algorta cuando estuvo en el directorio de UTE».
«Es una pena que los intereses del país y del departamento queden sujetos a ideas en el aire, en el mejor de los casos, o a chicanas políticas», culminó.

Unir para Crecer respaldó a Algorta: «Actuación debidamente fundada»
El partido Unir para Crecer respaldó públicamente el accionar del intendente. Su líder, el edil Gabriel Montes de Oca, sostuvo que la postura de Algorta se fundamenta en aspectos jurídicos y técnicos que considera centrales.
«En primer lugar, la Ley N.º 18.308 de Ordenamiento Territorial establece la competencia de los gobiernos departamentales en la regulación del uso del suelo, lo que implica la obligación de asegurar que cualquier emprendimiento se ajuste a la planificación vigente», afirmó. A eso sumó la Ley N.º 16.466, que exige la realización de evaluaciones de impacto ambiental previas para proyectos de esta magnitud.
Montes de Oca subrayó además que «Baygorria no constituye un territorio disponible sin restricciones, sino una localidad con identidad social, valor urbano y planificación en desarrollo, reconocida incluso a nivel legislativo. En este sentido, cualquier intervención debe ser analizada en función de su compatibilidad con dichos elementos».
Como cierre, defendió la lógica del equilibrio territorial: «El desarrollo sostenible requiere equilibrio entre inversión, normativa y territorio, evitando decisiones que puedan generar conflictos o afectar el futuro de la comunidad. En atención a ello, consideramos que la actuación del intendente se encuentra debidamente fundada en el marco legal vigente y responde a una gestión responsable del territorio».
Una controversia que recién empieza
Con el parque solar ya redirigido a Río Negro por decisión presidencial, el debate político sobre qué se perdió —y qué se ganaría con el eventual proyecto turístico en Baygorria— recién se abre en Durazno. Entre los 30 millones de dólares y los 120 empleos concretos que se fueron hacia otro departamento, y un plan turístico cuyos contornos aún están por definirse, el intendente Algorta deberá ahora fundamentar con hechos la apuesta estratégica que adoptó.

