El edil colorado afirmó que “Durazno no es propiedad de ningún liderazgo” y pidió debate real sobre empleo, vivienda y desarrollo. Marcó diferencias con el relato del exintendente.
Cruce político en la escena local
Las recientes declaraciones del exintendente Carmelo Vidalín generaron reacciones en el ámbito político duraznense. El edil colorado Gabriel Montes de Oca salió al cruce y sostuvo que “reconocer lo hecho es justo, asumir que no hay otras miradas es un error”.
Para el curul del Partido Colorado, la política “no puede reducirse a relatos que suenan bien, pero que explican poco”. En esa línea, subrayó que Durazno “no es propiedad de ningún partido ni de ningún liderazgo”.
“El respeto no implica silencio”
Montes de Oca señaló que conceptos como continuidad, unidad y legado tienen peso simbólico, pero advirtió que también deben analizarse en profundidad.
“Cuando los mensajes se concentran excesivamente en el pasado o en reconocimientos personales, corremos el riesgo de presentar como inevitables realidades que deberían discutirse”, expresó.
Desde su perspectiva, la continuidad de obras públicas no debe interpretarse como un gesto extraordinario, sino como una obligación institucional. “Las obras no pertenecen a quien las inicia ni a quien las continúa; pertenecen a la gente”, afirmó.
Debate y control democrático
El edil también defendió el rol de la Junta Departamental de Durazno, señalando que cuestionar y debatir no constituye un obstáculo, sino una garantía democrática.
“La unidad no puede transformarse en un argumento para desalentar el debate o minimizar el rol de los órganos de control”.
A su entender, insistir en una única lectura histórica del departamento puede debilitar la pluralidad. “La democracia se fortalece con matices y alternativas, no con uniformidad”, agregó.
“Venimos a completar la historia”
Montes de Oca aclaró que su sector no busca negar trayectorias ni desconocer la historia reciente. Sin embargo, planteó la necesidad de incorporar nuevas respuestas a problemas vigentes como el empleo, la vivienda y las oportunidades para los jóvenes.
“Durazno merece una política que informe y convoque al debate, no que lo clausure”, concluyó, marcando posición en un intercambio que deja en evidencia que la discusión política local atraviesa una nueva etapa de definiciones y contrastes.

