El viejo Molino Caorsi ya no corre riesgo de demolición.
Tras la votación unánime que lo declaró monumento departamental y la posterior aprobación de su expropiación con toma urgente de posesión, el intendente Felipe Algorta confirmó que se inicia ahora una nueva etapa: definir qué hacer con uno de los bienes patrimoniales más emblemáticos de Durazno.
Un paso necesario para proteger el patrimonio
Algorta calificó la declaratoria como una “muy buena noticia para la sociedad toda”, subrayando que permitió blindar un patrimonio visual clave de la ciudad.
“Alcanza con recordar que tenía permiso de demolición y los actuales propietarios podían disponer de él”, sostuvo el jefe comunal.
La decisión, afirmó, no fue ideológica ni partidaria, sino una respuesta necesaria ante el riesgo real de pérdida de un símbolo urbano.
Precio, acuerdo o expropiación
Desde el inicio, el Ejecutivo departamental planteó la voluntad de alcanzar un acuerdo directo con los propietarios, aunque dejó claro que existían solo dos caminos posibles.
O nos ponemos rápidamente de acuerdo en el precio y la Junta lo homologa, o se recurre a la expropiación. Se expropia el bien y se deposita el dinero correspondiente”, explicó.
Algorta reconoció que, tras el proceso electoral, el valor pretendido por los propietarios aumentó, situación que aceleró la decisión política de avanzar en la protección legal del inmueble.
El ‘blindaje’ como punto de inflexión
La declaratoria patrimonial fue, según el intendente, una forma de blindar el Molino Caorsi mientras se define su destino final.
“No me consta que fueran a demolerlo, pero la posibilidad existía. Y una demolición de ese tipo es costosa y compleja”, puntualizó.
Hoy, con el bien protegido, cualquier intervención queda supeditada al interés público.
Un espacio hoy degradado, un potencial enorme
Algorta fue claro al describir el presente del lugar:
“Hoy es un foco de desorden e inseguridad, con situaciones inapropiadas a cualquier hora del día”.
También lamentó la inacción prolongada que llevó al deterioro actual del edificio y su entorno.
Plaza techada y más: ideas sobre la mesa
El proyecto que más fuerza ha tomado es el de una gran plaza techada, pensada como un espacio multifuncional para actividades sociales, culturales y deportivas.
Estamos abiertos a recibir ideas, tanto de la ciudadanía como de los actores políticos”, afirmó.
El objetivo es consolidar un nuevo eje urbano que conecte las avenidas Apolo y Frugoni hasta la zona del Tamboril, integrando el Molino Caorsi a la vida cotidiana de la ciudad.
Entre las ideas en estudio figuran:
- un gran espacio cubierto de uso comunitario,
- condiciones acústicas para espectáculos,
- la recuperación de los silos,
- una posible sede de arte o un mirador urbano.
Reconocimiento al respaldo político
El intendente agradeció el respaldo de todos los partidos políticos en la Junta Departamental y destacó el rol de la Comisión de Patrimonio.
De alguna manera nos hemos unido en defensa del patrimonio”, señaló.
La etapa que viene, insistió, será de diálogo, escucha y construcción colectiva para que el Molino Caorsi deje de ser un problema urbano y se transforme en una oportunidad para Durazno.

