La diputada Magela Rinaldi celebró como un avance en derechos humanos la nueva ley que fija en 18 años la edad mínima para casarse. El Parlamento apunta a proteger a niñas y adolescentes de presiones familiares, económicas o sociales.
El Parlamento aprobó una reforma clave del Código Civil que eleva a 18 años la edad mínima para contraer matrimonio. La diputada frenteamplista Magela Rinaldi, representante de Durazno, calificó la normativa como “un avance en derechos humanos” durante su intervención en sala.
La ley establece que, solo en casos excepcionales, adolescentes de 16 y 17 años podrán casarse con autorización judicial. El juez deberá evaluar la situación particular, escuchar al adolescente involucrado y asegurar que cuente con asistencia letrada. El objetivo es garantizar que la decisión sea libre y no responda a presiones sociales, familiares o económicas.
Rinaldi sostuvo que el cambio no es solo una actualización legal, sino una medida profunda de dignidad, igualdad y libertad. Señaló que Uruguay venía avanzando en la eliminación de prácticas que reproducen desigualdad y que ahora se da un paso más. “Ninguna niña ni adolescente debe ver condicionada su vida por mandatos patriarcales que ignoran sus derechos más básicos”, afirmó.
La diputada respaldó su postura con cifras: entre 2019 y 2023 se registraron 89 matrimonios con personas menores de edad; en 82 de ellos, la unión fue entre un adulto y un adolescente, y más del 90% de las adolescentes involucradas eran mujeres. “Esto no es libertad, es desigualdad estructural”, advirtió.
Rinaldi también subrayó que los matrimonios tempranos se asocian con mayores niveles de abandono educativo, pobreza, embarazo precoz y violencia de género. “Cuando una adolescente se casa, casi siempre es ella quien pierde oportunidades y queda atrapada en roles tradicionales”, señaló.
En cifras
Matrimonio adolescente en Uruguay (2019–2023)
- 89 matrimonios con participación de menores de edad.
- 82 uniones entre un adulto y un adolescente.
- 91,5% de las personas adolescentes involucradas eran mujeres.
- Consecuencias asociadas: abandono educativo, pobreza, dependencia económica y embarazo precoz.

